Nuevas pruebas relacionan un asesinato de hace 50 años con la figura de Ted Bundy

Nuevas pruebas relacionan un asesinato de hace 50 años con la figura de Ted Bundy

Recientemente, la investigación sobre el asesinato de una adolescente en Utah en 1974 ha tomado un giro significativo al ser relacionada con el famoso asesino en serie Ted Bundy. Autoridades estatales han logrado hacer la conexión utilizando una muestra de ADN de Bundy, que se preservó con el fin de identificar a más víctimas a lo largo de los años.

La víctima, Melissa Ann Smith, de solo 17 años, fue encontrada en una zona boscosa cerca de Summit County por cazadores. Había sido vista por última vez en un restaurante próximo a Salt Lake City. El caso se vuelve aún más impactante al conocerse que la joven era hija del entonces jefe de policía de Midvale, quien renunció poco después del crimen.

Desde hace tiempo, se había especulado sobre la posible implicación de Bundy en este caso, ya que la edad y características de la víctima coincidían con otros asesinatos que él cometió. No obstante, no se había podido confirmar la relación hasta ahora, gracias a nuevos avances tecnológicos en la ciencia forense.

Avances en tecnología forense

La conexión definitiva se logró a través de un análisis genético realizado en otro caso relacionado con Bundy, el de Laura Aime, resuelto en abril de este año. Los investigadores compararon el ADN obtenido en la autopsia de Smith con las muestras recopiladas del caso de Aime, lo que llevó a una coincidencia asombrosa.

Desde principios de 2023, el laboratorio forense de Utah ha implementado una tecnología innovadora que permite reconstruir perfiles genéticos completos a partir de muestras dañadas o contaminadas. Esta técnica marca un antes y un después en la resolución de casos fríos, y autoridades expresan su esperanza de que con cada nuevo avance se logren cerrar capítulos dolorosos relacionados con la figura de Bundy.

Ted Bundy, conocido por su manipulación psicológica para ganar la confianza de sus víctimas, fue ejecutado el 24 de enero de 1989, a los 42 años. Durante sus últimas semanas, intentó posponer su ejecución ofreciendo información sobre otros crímenes no resueltos. Sin embargo, su estrategia no fue suficiente para evitar su condena, y se le atribuyen más de 30 asesinatos en varios estados de Estados Unidos, además de numerosos ataques en los que las víctimas lograron escapar.

El redescubrimiento de este caso no solo reabre viejas heridas, sino que resalta la importancia de las tecnologías forenses en la búsqueda de justicia y la identificación de víctimas cuyos casos fueron olvidados por décadas.