Empresas Humanistas: 13 casos que evidencian cómo una gestión centrada en las personas impulsa la competitividad en la era de la IA.

Empresas Humanistas: 13 casos que evidencian cómo una gestión centrada en las personas impulsa la competitividad en la era de la IA.

Un grupo de 12 destacadas empresas y organizaciones españolas ha integrado los principios del Manifiesto Empresa Humanista, un esfuerzo conjunto para consolidar un modelo de gestión que une competitividad y respeto por las personas. Esta iniciativa ha sido promovida por LTC Marlex y el Club Excelencia en Gestión, y se inscribe dentro del movimiento de Management Humanista, liderado por Xavier Marcet.

La presentación del manifiesto tuvo lugar en el Primer Encuentro Empresa Humanista, celebrado en el Campus Castellana de la Universidad Camilo José Cela en Madrid. El evento, bajo el lema «Más humanos. Más competitivos», reflejó la intención de unir estos dos aspectos aparentemente opuestos. Las organizaciones que se suman a este compromiso, además de hiberus, incluyen marcas reconocidas como Coca-Cola Europacific Partners, Mapfre y Renfe, representando en conjunto una economía superior a los 80.000 millones de euros.

El manifiesto se basa en 10 principios que buscan incorporar el factor humano en la toma de decisiones, abordando los desafíos derivados de la transformación tecnológica y la inteligencia artificial. Tomás Pascual, presidente del Club Excelencia en Gestión, resaltó que esta colaboración con LTC Marlex busca implementar el humanismo en la gestión empresarial, mostrando que es posible obtener resultados óptimos sin sacrificar el bienestar de las personas.

Xavier Marcet, de LTC Marlex, enfatizó que el respeto por las personas y la competitividad no son metas incompatibles, sino dimensiones que deben desarrollarse en conjunto. La propuesta plantea construir confianza y promover un liderazgo de servicio que valore el talento humano y contemple la tecnología como una herramienta de apoyo.

Transformación Cultural y Liderazgo

Durante el encuentro, se presentó el libro «Empresa Humanista. Más humanos. Más competitivos», que incluye 13 casos prácticos elucidando cómo esta filosofía se aplica a varias áreas, como el liderazgo, la cultura organizativa y la incorporación de la inteligencia artificial. Sergio López, CEO de hiberus, destacó la importancia de mantener el foco en la dimensión humana en un contexto de crecimiento tecnológico.

Casos como el de MAPFRE, donde el director regional Ricardo Garzó Montagud relató la respuesta basada en el compromiso con las personas ante situaciones críticas, subrayan cómo el propósito puede guiar a las organizaciones en circunstancias desafiantes. Otros participantes, como Juliana Vilert de BSM, también compartieron experiencias sobre la transformación de valores corporativos en acciones tangibles dentro de sus equipos.

La evolución del modelo de gestión en un entorno tecnológico ha sido igualmente un foco de discusión. Cristina Ortega de CEGOS abordó cómo orientar el talento hacia actividades de mayor valor, mientras que Lucas Calzado de RENFE enfatizó la importancia de compartir conocimiento y movilizar talento interno. Las intervenciones destacaron un consenso: la gestión humanista se formula mediante decisiones equilibradas entre resultados, personas y transformación.

El Futuro de la Gestión Empresarial

El encuentro culminó con una reflexión sobre el Management Humanista, que considera a las empresas como comunidades que generan resultados económicos mientras crean valor humano y social. Este enfoque no aboga por elegir entre competitividad y compromiso, sino por avanzar en ambas direcciones simultáneamente.

El Manifiesto de Empresa Humanista establece una vía de gestión que busca no solo la excelencia, sino una forma de practicar un liderazgo que considere la dignidad de todos los empleados. Este humanismo empresarial no se plantea como una opción, sino como una necesidad para las organizaciones del futuro, donde la clave estará en equilibrar los intereses de todos los involucrados.

El manifiesto se articula en torno a 10 principios esenciales que van desde definir a la empresa como una comunidad de personas hasta el compromiso de «crecer sin perder el alma», proponiendo así un nuevo paradigma en la gestión empresarial centrado en el ser humano.