Competencia portuguesa de IKEA solicita concurso de acreedores en medio de desafíos financieros

Competencia portuguesa de IKEA solicita concurso de acreedores en medio de desafíos financieros

La cadena portuguesa de decoración, A Loja do Gato Preto, ha anunciado su entrada en concurso de acreedores para su filial española tras más de una década marcada por pérdidas significativas y esfuerzos infructuosos para revitalizar el negocio. La decisión se formalizó el 14 de octubre y refleja un giro estratégico de la empresa hacia la concentración de sus operaciones en Portugal.

Según datos financieros recientes, la filial en España ha venido sufriendo pérdidas desde hace más de diez años. En 2025, la compañía reportó unos ingresos de 2,82 millones de euros, mientras que sus pérdidas ascenderían a 7,48 millones de euros, un incremento del 52,3% con respecto al año anterior. A pesar de una ampliación de capital de 32 millones de euros en 2024, la situación financiera no mejoró, evidenciando la falta de viabilidad del modelo de negocios en el mercado español.

Estrategia de Ajuste y Recortes

Ante la persistencia de las pérdidas, la matriz del grupo, Grupo Aquinos, decidió cesar las operaciones en España, cerrando varias tiendas y reduciendo su plantilla. Desde 2023, la empresa ha ido cerrando establecimientos, un proceso que culminó con la declaración del concurso. Se llegó a un punto donde la infraestructura comercial había sido reducida, con la disminución del número de tiendas de 37 en 2011 a un número no especificado después de varios cierres durante la pandemia.

En 2024, A Loja do Gato Preto realizó un último esfuerzo por restablecer su presencia en España, inaugurando una tienda en Marbella, su primera apertura en el país en ocho años. Sin embargo, este intento fue insuficiente frente a la creciente presión financiera y operativa.

Un Cierre Triste y Problemas Financieros

El concurso de acreedores se presenta en un contexto de crisis financiera amplia que afecta a la matriz en Portugal. Más de 300 acreedores reclaman alrededor de 50 millones de euros a la compañía, lo que incluye deudas con trabajadores, bancos y proveedores. En un intento por asegurar la continuidad del negocio, la empresa había implementado un plan de recuperación en Portugal, con el compromiso de mejorar las condiciones para los acreedores.

La culminación de este proceso con el concurso voluntario de la filial española marca el fin de una era para A Loja do Gato Preto en este mercado. Tras años de pérdidas acumuladas y una reducción drástica de su actividad comercial, la empresa ha optado por salir del mercado español, dejando atrás un legado de complicaciones financieras y operativas que no pudieron ser superadas.