La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil ha puesto en entredicho las afirmaciones del comisionista Víctor de Aldama respecto a un supuesto tiroteo contra su vehículo, un Audi A8. En un informe enviado a la Audiencia Nacional, se revela que, tras la revisión de varias comunicaciones, Aldama reportó a su aseguradora un intento de robo y daños en la ventanilla, pero no mencionó disparos. A pesar de esto, en un contexto más amplio de investigaciones sobre fraude en el sector de hidrocarburos, su relato ha generado controversia.
El incidente, fechado el 28 de septiembre de 2024, se produjo mientras Aldama estaba bajo investigación por un fraude millonario. Aquel día, el empresario, que había sido detenido en febrero por el caso Koldo, descubrió que la ventanilla de su coche estaba dañada alrededor de la estación de tren de Puerta de Atocha. En una conversación con su hermano Rubén, miembro de la Policía Nacional, se cuestionó la posibilidad de que realmente se tratara de una amenaza seria, dada la falta de pruebas de un tiroteo.
Aldama aseguró no estar dispuesto a presentar una denuncia, argumentando que hacerlo sería un desperdicio de tiempo, y en su lugar decidió manejar la situación de manera diferente, evidenciando un aparente desencanto con el sistema judicial.
La UCO destaca que, solo tres días después del incidente, surgieron informaciones que afirmaban que Aldama había sido amenazado y que su coche había sido tiroteado. Sin embargo, las declaraciones de Aldama a su aseguradora indican que los daños al vehículo podrían haber sido ocasionados por un objeto punzante en lugar de disparos. Esto presenta un contraste significativo respecto a la narrativa que ha circulado en diversos medios.
Investigaciones sobre fraude en hidrocarburos
Este episodio se enmarca dentro de las investigaciones más amplias sobre Aldama y su posible liderazgo en una trama de fraude relacionado con el sector de hidrocarburos. La UCO ha identificado que la estructura criminal a la que podría estar vinculado Aldama utilizó la empresa Gestlux 2000 para blanquear fondos provenientes de actividades ilícitas.
Los informes sugieren que esa empresa recibió cerca de 850.000 euros de otra mercantil investigada en el caso Koldo, dinero que Aldama habría empleado en inversiones inmobiliarias. Los vehículos de alta gama, incluida su Audi A8, fueron parte de una estrategia diseñada para manejar capitales de origen dudoso, señalando una red compleja de blanqueo que podría tener implicaciones significativas en el mundo de los negocios.
El desarrollo de estos casos y las contradicciones en las afirmaciones de Aldama resaltan la importancia de la vigilancia y la transparencia en el sector empresarial, especialmente cuando involucra cifras tan elevadas y posibles delitos económicos. Este seguimiento por parte de la UCO no solo destapa un posible fraude, sino que también plantea interrogantes sobre la seguridad y la legalidad en las operaciones de ciertos actores del mercado.
