La cadena francesa de supermercados Carrefour ha ajustado sus previsiones de ganancias anuales, previniendo un crecimiento estable o ligeramente positivo en su beneficio por acción ajustado para 2026. Este cambio se produce en el contexto de una “situación sin precedentes” en Francia, caracterizada por disturbios y saqueos que han impactado drásticamente su actividad comercial.
La compañía había proyectado previamente un crecimiento de un solo dígito alto, pero los recientes acontecimientos han provocado un aumento en los costos operativos y una disminución en la afluencia de clientes. Estos disturbios han debilitado la confianza del consumidor, que ya estaba afectada por el incremento de los precios del combustible.
Según el director financiero de Carrefour, Matthieu Malige, los costos directos derivados de la crisis ascienden a varias decenas de millones de euros. Esto incluye pérdidas por mercancía destruida o robada, así como daños a tiendas y su equipamiento. Además, varias tiendas han tenido que cerrar, bien por daños directos o como medida preventiva ante los toques de queda impuestos.
Impacto en las operaciones
Malige destacó que aproximadamente 50 tiendas han sido afectadas directamente por los disturbios, mientras que muchas otras han cerrado de forma preventiva. A pesar de esto, el ejecutivo decidió no revelar el número total de locales cerrados. Las medidas implementadas para garantizar la seguridad, como la contratación de guardias, también han incrementado los costos operativos.
Como consecuencia de esta situación, Carrefour ha decidido reducir su inversión en Francia. La empresa ajustó su previsión de gasto de capital para el año de 1.700 millones de euros a 1.600 millones, lo que equivale a unos 1.800 millones de dólares. Este recorte aparece en un momento crítico, ya que la cadena se prepara para las campañas de rebajas del Black Friday que se realizarán en los próximos días.
La incertidumbre actual no solo afecta a Carrefour, sino que podría tener un efecto dominó en el sector minorista francés si la situación no mejora en el corto plazo. El competitivo entorno de comercio, especialmente durante el cuarto trimestre, se encuentra bajo presión, complicando aún más las expectativas de resultados para la compañía. Con la temporada navideña a la vista, la capacidad de Carrefour para adaptarse a esta crisis será clave para su rendimiento futuro.
