Alfonso Muñoz asegura que el aumento de pensiones en 2027 está respaldado por normativa legal.

Alfonso Muñoz asegura que el aumento de pensiones en 2027 está respaldado por normativa legal.

Las elecciones generales del 29 de noviembre generan un ambiente de incertidumbre, especialmente en lo que respecta a la revalorización de las pensiones en España. Con el Gobierno enfrentando el cronograma electoral, los pensionistas se preguntan si la subida esperada será efectiva en enero. Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social, ha resaltado que, a pesar de la convocación electoral, la actualización de las pensiones está garantizada por ley; no obstante, el cambio de fechas podría alterar el momento en que los pensionistas vean reflejada esta revalorización en su nómina.

La Ley General de la Seguridad Social, reformada por la Ley 21/2021, asegura que la actualización anual de las pensiones contributivas se vincule al Índice de Precios al Consumidor (IPC) medio de los doce meses previos a diciembre. Las pensiones mínimas y no contributivas, por su parte, aumentan incluso más que este índice, de acuerdo con el Real Decreto-ley 2/2023, que entró en vigor el 16 de marzo.

Proyección de revalorización y su implementación

Muñoz estima que las pensiones contributivas podrían experimentar un incremento cercano al 3,5%. Este porcentaje finalmente dependerá del IPC que publique el Instituto Nacional de Estadística (INE) el 27 de noviembre, justo dos días antes de las elecciones. El dato definitivo se dará a conocer el 15 de diciembre. De acuerdo con lo que establece la Ley 50/1997, un Gobierno en funciones puede actuar de manera excepcional si se justifica por interés general, circunstancia que podría aplicar para la actualización de las pensiones.

Una vez que se conozca el IPC, el Gobierno en funciones tendrá la capacidad de aprobar el decreto antes de que se constituyan las nuevas Cortes, programadas para el 23 de diciembre. Sin embargo, esto también podría quedar a decisión del nuevo Gobierno tras la investidura. La única variación importante para los pensionistas radica en el momento en que se realice el pago; si el decreto es aprobado en diciembre, la revalorización se reflejará en la nómina de enero. Si se retrasa, la Seguridad Social abonará la diferencia acumulada a partir del 1 de enero en un solo pago.

El escenario actual recuerda lo sucedido tras las elecciones del 10 de noviembre de 2019, cuando un Gobierno en funciones aprobó provisoriamente los importes de ese año. La revalorización del 0,9% se concretó posteriormente en enero de 2020, incluyendo pagos retroactivos en febrero. En el caso del Ingreso Mínimo Vital y las pensiones no contributivas, los incrementos adicionales dependerán de las decisiones políticas que tome el nuevo Ejecutivo, un aspecto que podría influir significativamente en los beneficiarios más vulnerables.