La transformación de una región agrícola en China impulsa su competencia tecnológica frente a EE.UU.

La transformación de una región agrícola en China impulsa su competencia tecnológica frente a EE.UU.

En Ulanqab, una región en el norte de China, los campos de cultivo de patatas conviven con grandes obras de infraestructura tecnológica que prometen transformar el escenario de la inteligencia artificial en el país. La construcción de vastos centros de datos se intensifica, ya que China se propone liderar la carrera global en procesamiento de datos para inteligencia artificial.

Un ambicioso plan estatal

El progreso de Ulanqab responde al plan “IA Plus” del Consejo de Estado, que establece que para 2030 más del 90% de los terminales deben integrar inteligencia artificial. Esta meta exige un incremento significativo en la capacidad computacional, lo cual se refleja en la atracción de 84 proyectos de centros de datos, la mayoría enfocados en IA, que han generado inversiones cercanas a los 500.000 millones de yuanes (aproximadamente 66.000 millones de euros). La demanda de energía eléctrica por estos servicios ha aumentado un 85,2% interanual, alcanzando los 4.000 millones de kWh en la primera mitad de 2026.

Entre las principales iniciativas, Envision ha inaugurado su campus Galaxy, un espacio de 120,000 metros cuadrados con potencial para albergar hasta un millón de aceleradores de IA, proyectando eventualmente una capacidad de más de 2 GW de energía renovable. Por su parte, DeepSeek proyecta una operación parcial de 1 GW a finales de 2027, mientras que ByteDance planea añadir de 5 a 6 GW en los próximos dos años.

Ventajas geográficas y energéticas

La elección de Ulanqab no es accidental. La región se beneficia de un clima fresco y una tarifa eléctrica competitiva que oscila entre 0,30 y 0,35 yuanes por kWh, lo que atrae a las empresas tecnológicas que buscan minimizar costos operativos. Un centro de datos de 1 GW, funcionando a plena capacidad, podría tener una factura anual de aproximadamente 3.066 millones de yuanes, lo que representa un atractivo para el sector.

El plan “Datos del Este, Computación del Oeste” lanzado por la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma busca redistribuir la carga de cómputo en base a la disponibilidad energética en distintas regiones del país, trasladando tareas de entrenamiento de modelos al oeste y manteniendo la inferencia cerca de los usuarios en el este.

Desafíos en el camino

A pesar del optimismo, aún persisten desafíos en el desarrollo de estos centros de datos. Aunque el objetivo es que la mayoría operen con energía verde para 2030, una parte significativa de la red depende del carbón, y la escasez de agua en la Mongolia Interior sigue siendo un impedimento. Además, la utilización actual de los recursos es inferior a lo proyectado; según informes, en 2025 solo el 36,8% de la capacidad de cómputo inteligente se empleó efectivamente.

La respuesta local al desarrollo es variada. Algunos residentes expresan preocupación por las disposiciones tomadas en sus comunidades, afirmando que no han visto beneficios económicos directos. Sin embargo, otros mantienen una perspectiva optimista, señalando que la llegada de estas iniciativas puede ofrecer nuevas oportunidades laborales para las futuras generaciones.

En definitiva, Ulanqab se posiciona como un importante actor en la evolución de la inteligencia artificial en China, con inversiones masivas y una estrategia clara, aunque no está exenta de desafíos que deberán ser abordados para lograr un crecimiento sostenible y beneficioso para su población.