El Partido Popular de Cádiz pide la renuncia del alcalde de Algeciras tras nueva acusación de agresión sexual

El Partido Popular de Cádiz pide la renuncia del alcalde de Algeciras tras nueva acusación de agresión sexual

La situación política en Algeciras ha dado un giro significativo con la decisión del Partido Popular de Cádiz de solicitar la dimisión inmediata del alcalde, José Ignacio Landaluce. Esta medida surge tras la aparición de nuevas denuncias por agresión sexual en su contra, lo que ha creado una crisis en uno de los bastiones más importantes del PP en la provincia.

Seis de los quince concejales populares han presentado un escrito en el Ayuntamiento demandando la renuncia del alcalde, marcando un cambio drástico en el apoyo político que había mantenido Landaluce desde que asumió el cargo en 2011. La decisión del PP se formalizó tras una reunión entre el presidente provincial, Bruno García, y concejales que aún le apoyaban hasta el momento. En este encuentro, se les ordenó retirar su respaldo y renunciar a sus cargos si Landaluce se negaba a dimitir.

Durante semanas, la postura del PP había sido matizada. Hasta el viernes anterior, la dirección del partido se limitaba a distanciarse de Landaluce tras una primera denuncia de acoso, archivada sin cargos. Sin embargo, ante el conocimiento de nuevas denuncias directas, la confianza en el alcalde se ha desmoronado. Las acusaciones en su contra incluyen una supuesta agresión a una militante de Nuevas Generaciones del PP, acontecida en su despacho este pasado julio.

Crisis de liderazgo en el PP de Algeciras

La situación ha revelado tensiones internas en el partido, ya que se han informado posibles represalias para aquellos concejales que no respalden la exigencia de destitución. Aunque la mayoría se ha alineado con la petición de dimisión, tres concejales no firmaron el documento. La dirección del PP ha manifestado que se abrirán expedientes a quienes no sigan las directrices establecidas.

La crisis ha estado latente por meses, ligada a acusaciones que emergieron de conversaciones filtradas y audios que surgieron el año pasado. El interés del PSOE en presentar una moción de censura había sido una constante, aunque el PP ha mostrado una postura defensiva frente a los embates políticos.

Las denuncias más recientes, que apuntan a una serie de agresiones, han activado de nuevo el interés mediático y público, acentuado por el hecho de que la primera mujer denunciante presentó su queja ante el Tribunal Supremo en septiembre. Esto ocurrió cuando Landaluce había aún status de aforado como senador, aunque su situación cambió tras la disolución de las Cortes, lo que implicó la caducidad de su respaldo legal.

Mientras tanto, Landaluce ha rechazado las acusaciones con firmeza y ha señalado su intención de presentarse a las elecciones municipales, aunque no ha aclarado bajo qué plataforma lo hará. Esta ambigüedad genera incertidumbre tanto para su futuro como para la dirección del PP en Algeciras en una coyuntura de polarización creciente y desafíos internos.

La evolución de esta crisis no solo tendrá un impacto en la política local, sino que también puede repercutir en las estrategias del Partido Popular a nivel provincial y su capacidad para mantener su influencia en la región.