El Fútbol Club Barcelona se encuentra en la antesala de un importante enfrentamiento: disputará este jueves a las 19:00 horas (hora peninsular) en la Nueva Capital Administrativa de Egipto la final del Mundial de Clubes de balonmano ante el Veszprém. Este partido se presenta como una oportunidad para que los azulgranas consigan su séptima corona mundial, así como su segundo título consecutivo en este torneo.
Uno de los temas de interés en torno a esta final es la salud del guardameta danés Emil Nielsen, quien se enfrenta a una indisposición estomacal y fiebre. Su estado es incierto y su posible ausencia representaría un gran contratiempo para el equipo dirigido por Xavi Pascual. Nielsen ha sido fundamental para el Barça, destacando en la final del año pasado con 27 intervenciones decisivas que ayudaron a su equipo a alzarse con el trofeo.
El Barcelona logró recuperar el título mundial el año pasado luego de una sequía de seis años, conquistando su anterior campeonato en 2019. En una intensa final que se resolvió tras dos prórrogas, superaron al Veszprém por un ajustado 30-31, lo que alimentó la rivalidad entre ambos equipos. Este nuevo encuentro marca una reedición de aquel tenso enfrentamiento.
Ambos conjuntos han llegado a esta final de manera invicta, destacando en la fase de grupos con resultados contundentes. El Barça superó al Pinheiros de Brasil (33-44), al Zamalek de Egipto (39-29) y al equipo marroquí Montada Derb Sultan (51-15). Por su parte, el Veszprém venció al anfitrión Al Ahly (23-31) y derrotó al Füchse Berlín, vigente subcampeón de Europa, gracias a un gol de Nedim Remili en los últimos instantes (33-34), cerrando la fase de grupos con una amplia victoria sobre Burgan (44-19).
El entrenador del Barça, Carlos Ortega, ha tenido la oportunidad de rotar a sus jugadores, dado el menor nivel de algunos de sus rivales. Esto le permitirá al equipo afrontar la final con una preparación física óptima y plena disponibilidad de su plantilla. Con seis títulos en su haber, el Barcelona busca ampliar su ventaja en el palmarés de esta competición, donde el SC Magdeburg es el segundo equipo más laureado, con tres títulos. El Veszprém, por su parte, aspira a conquistar su segundo Mundial de Clubes.
