La tensión en la región del Báltico ha alcanzado un nuevo pico tras el reciente sobrevuelo de aviones de combate rusos, que fue interceptado por cazas de Finlandia y Suecia. Este incidente, ocurrido en espacio aéreo internacional, marcó la primera acción conjunta de identificación de aeronaves rusas entre ambos países, en el marco de la misión conjunta que han implementado en medio de un clima de creciente amenaza por parte de Moscú.
El lunes anterior, dos aviones de combate EF-18M españoles, desplegados en la base de Ämari, Estonia, también participaron en la identificación y escolta de un avión de vigilancia ruso. Este avión venía de San Petersburgo y, al igual que los cazas interceptados recientemente, no había presentado un plan de vuelo ni mantenía comunicación con los controladores de tráfico aéreo civil, lo que encendió las alarmas en el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de Uedem, que es responsable de la defensa aérea de la OTAN en la región.
En el incidente más reciente, una escuadrilla rusa compuesta por un avión de transporte Tu-134 y cazas MiG-31 y Su-30 fue detectada sobrevolando el golfo de Finlandia. Esta operación se enmarcó en el servicio de Alerta de Reacción Rápida (QRA) liderado por las Fuerzas Armadas finlandesas, que activaron varios cazas F/A-18 Hornet y JAS 39 Gripen suecos para llevar a cabo la identificación de los aviones rusos.
Colaboración entre Finlandia y Suecia
La relación entre Finlandia y Suecia ha evolucionado significativamente en los últimos años, especialmente ante la creciente preocupación por la actividad militar de Rusia. Ambos países, que se han convertido en miembros de la OTAN en 2023 y 2024 debido a esta amenaza, han intensificado su cooperación militar durante los últimos 18 años, incluyendo misiones conjuntas de vigilancia aérea.
El primer ministro sueco, Ulf Kristersson, destacó la importancia de esta misión en redes sociales, señalando que se trata de una afirmación de la confianza y la preparación compartida entre las fuerzas de ambos países. “En una situación de seguridad tensa, estamos más fuertes juntos”, enfatizó Kristersson al referirse a la colaboración nórdica y a la consolidación de la seguridad en el área del Báltico.
A medida que la invasión de Ucrania se acerca a su quinto aniversario, la seguridad en el norte de Europa se vuelve cada vez más crítica. Finlandia y Suecia han respondido aumentando sus despliegues aéreos y coordinando operativos para reforzar la vigilancia en su espacio aéreo, lo que representa un paso significativo hacia una mayor integración defensiva dentro de la OTAN.
