Thrive Capital impulsa la inversión de capital riesgo en la propiedad de equipos deportivos; Collaborative Fund intensifica su participación

Thrive Capital impulsa la inversión de capital riesgo en la propiedad de equipos deportivos; Collaborative Fund intensifica su participación

La inversión en la intersección entre el deporte y la tecnología sigue ganando tracción, con firmas de capital de riesgo explorando nuevas avenidas. Una de las últimas en unirse a este movimiento es Collaborative Fund, una empresa de capital de riesgo con base en Nueva York que gestiona cerca de mil millones de dólares. Recientemente, la firma ha decidido diversificar su cartera adquiriendo una participación en el club de fútbol D.C. United y su estadio, el Audi Field.

Este movimiento marca un hito en la evolución del mercado de inversiones deportivas, siguiendo el camino trazado por Thrive Capital, la cual lanzó un vehículo denominado Thrive Eternal dedicado a la adquisición de franquicias deportivas icónicas. Thrive Capital comenzaría su incursión en este tipo de inversiones comprando una participación en los San Francisco Giants, y meses después, por un valor sin precedentes de 12.5 mil millones de dólares, adquirió los Lakers.

Históricamente, las inversiones en equipos profesionales se han realizado principalmente a través de dos caminos: la acumulación de fortunas individuales y el capital privado. Un ejemplo destacado es el de Vinod Khosla, quien compró recientemente los Seattle Seahawks por 9.6 mil millones de dólares, siguiendo un patrón habitual entre las personalidades del mundo tecnológico. Por otro lado, firmas de capital privado como Sixth Street y Ares han mantenido participaciones en equipos como los Boston Celtics y los Miami Dolphins, respectivamente.

Una Visión Diferente de Inversión

A diferencia de estas aproximaciones, Collaborative Fund opta por un modelo que combina su inversión con un enfoque más comunitario y de infraestructura. Craig Shapiro, fundador y socio gerente de Collaborative Fund, ha descrito la adquisición de D.C. United como una extensión de su filosofía de inversión. Para él, una franquicia representa un «producto de consumo definitivo», dado que D.C. United no solo es uno de los clubes originales de la Major League Soccer, sino que también cuenta con una base de fans sólida que se puede utilizar para crecer.

Shapiro ha señalado las tendencias favorables en el fútbol en Estados Unidos, tales como el acceso a un mercado creciente tras eventos como la Copa del Mundo y los próximos Juegos Olímpicos de Los Ángeles, así como el potencial de desarrollo de talento en Virginia. La firma busca convertir el Audi Field en un escaparate activo para su portafolio de empresas, integrando marcas como Whoop y Olipop en la experiencia de los aficionados.

La tentación financiera también está presente; los valores de las franquicias han estado en ascenso constante. La valoración del D.C. United se ha disparado de 35 millones de dólares en 2008 a 785 millones hoy, gracias a la sinergia entre el equipo y su propiedad del Audi Field. En este contexto, la inversión en un club deportivo puede verse como una estrategia atractiva para obtener rendimientos a largo plazo.

Este acuerdo, sin embargo, está sujeto a la aprobación de la Major League Soccer (MLS), lo que abrirá nuevas posibilidades para la interrelación entre las inversiones de capital de riesgo y la propiedad deportiva en un entorno donde las experiencias en vivo están cobrando cada vez más valor.