Marvell propone a Google un acuerdo de 12.200 millones de dólares en acciones a cambio de su adquisición de chips

Marvell propone a Google un acuerdo de 12.200 millones de dólares en acciones a cambio de su adquisición de chips

Marvell Technology ha establecido un acuerdo significativo con Google, filial del conglomerado Alphabet, mediante el cual la empresa de chips concede a Google derechos para adquirir hasta 12.200 millones de dólares en acciones. Este movimiento estratégico busca fortalecer la colaboración entre ambas compañías y facilitar que Google obtenga semiconductores de Marvell, siguiendo un modelo similar al ya existente con Broadcom.

Según el acuerdo, Google podrá comprar casi 59 millones de acciones de Marvell a un precio fijado en 206,58 dólares por acción. En su primera fase, cerca de 1,4 millones de estas acciones se consolidarán en el primer año del acuerdo, mientras que el resto se consolidará en función del volumen de semiconductores que Google compre, con tramos específicos vinculados a cada 500 millones de dólares en chips adquiridos.

Los productos de Marvell están destinados a soportar las unidades de procesamiento tensorial (TPU) de Google, que son fundamentales en el desarrollo de aplicaciones de inteligencia artificial. Estas chips se han vuelto esenciales para las empresas que buscan implementar y optimizar modelos de IA, dado su creciente uso en todo el sector tecnológico. Esta tendencia también ha llevado a gigantes como Amazon a invertir en sus propios semiconductores, en un intento de reducir costos asociados con la dependencia de proveedores como Nvidia.

La noticia del acuerdo generó una reacción robusta en el mercado, con las acciones de Marvell experimentando un aumento del 14% tras su anuncio. Aunque a media jornada las acciones se estabilizaron en un 7,6% por encima del precio anterior, la estabilidad de las acciones de Alphabet fue relativamente mínima, reflejando diferentes dinámicas en el interés del inversor.

Preocupaciones sobre la valoración del mercado de IA

Sin embargo, este tipo de colaboraciones también ha suscitado inquietudes entre los inversores, especialmente en relación a las prácticas de acuerdos «circulares» que están surgiendo entre empresas tecnológicas y fabricantes de chips. La inversión de Nvidia en diversas asociaciones estratégicas ha contribuido a temores sobre una posible burbuja en el sector de la inteligencia artificial, donde se registran valoraciones infladas y una demanda distorsionada.

Los warrants de Marvell están específicamente diseñados para vincularse a la compra de chips personalizados por parte de Google y sus filiales. Dados los ingresos esperados para Alphabet, que se proyectan en 3.000 millones de dólares en ventas relacionadas con TPU para este año y una potencial cifra de 25.000 millones para 2027, la búsqueda de chips personalizados se ha convertido en una prioridad considerable. Recientemente, Google firmó un acuerdo con Broadcom para desarrollar TPU adaptadas a sus necesidades, lo que llevó a una caída del 5,8% en las acciones de Broadcom tras el anuncio.