La era de las armas láser del Pentágono ha comenzado

La era de las armas láser del Pentágono ha comenzado

La innovación en tecnología militar avanza con fuerza, y uno de los últimos hitos es la reciente adjudicación por parte del Ejército de los Estados Unidos a la empresa AV de un contrato por 464.8 millones de dólares. Este contrato tiene como objetivo la producción de armas láser de alta energía bajo el programa conocido como Enduring High Energy Laser (E-HEL), que representa un avance significativo en el desarrollo de sistemas de energía dirigida tras años de investigación.

El acuerdo, denominado Other Transaction Agreement (OTA), contempla la entrega de 26 sistemas láser LOCUST X3 de 30 kilovatios en un periodo de cinco años. Esta iniciativa surge como respuesta a la creciente amenaza de drones armados de bajo costo, que han demostrado ser un desafío palpable para la seguridad nacional. Este nuevo sistema de armas, que se dio a conocer formalmente en marzo, es una evolución del sistema de armas láser LOCUST ya utilizado por el Ejército en diversas misiones desde el Medio Oriente hasta la frontera sur de EE. UU.

El contrato E-HEL sigue a una solicitud previa de propuestas que indicaba una necesidad urgente de dos sistemas E-HEL, cada uno presupuestado en 17.4 millones de dólares, y la intención de producir y desplegar rápidamente hasta 24 unidades adicionales en un lapso de cinco años y medio. Según el CEO de AV, Wahid Nawabi, este contrato es un momento definitorio para AV y para el futuro de la defensa moderna, reflejando una transición de la energía dirigida de la fase experimental a una capacidad operativa real.

Un sistema modular para la defensa contemporánea

El sistema E-HEL fue diseñado como un sistema modular que se inspira en las lecciones de sostenibilidad de esfuerzos anteriores en armas láser, incluyendo sistemas como el Palletized High Energy Laser (P-HEL) y el Army Multi-Purpose High Energy Laser (AMP-HEL). Estos sistemas han pasado por varias pruebas dentro del Ejército, tanto en entornos controlados como en operaciones reales.

Desde 2022, el Departamento de Defensa ha estado probando sistemas láser en el extranjero, intentando ofrecer protección a sus tropas de amenazas aéreas. Entre 2024 y 2025, se desplegaron varios sistemas P-HEL a ubicaciones estratégicas, reflejando un impulso significativo hacia la implementación de tecnologías de energía dirigida en el campo de batalla, batiendo récords de tiempo y eficiencia en pruebas de combate.

Para que el sistema E-HEL cumpla con sus objetivos operativos, debe funcionar eficazmente bajo diversas condiciones, lo que incluye la capacidad de disparar 30 veces en un minuto en situaciones de alta densidad de objetivos y una serie de otros parámetros ajustados a diferentes tipos de ataques. Esto implica no sólo la tecnología avanzada, sino también una cadena de suministro y fabricación adecuada, algo que AV ha estado desarrollando con una inversión de 30 millones de dólares en una expansión de manufactura en Nuevo México.

En esencia, el contrato del E-HEL es un reflejo claro de la dirección estratégica que está tomando el Ejército de EE. UU., al priorizar la adquisición de tecnologías de defensa que antes se consideraban solo aspiracionales. A medida que la competencia global en tecnologías de energía dirigida continúa aumentando, este compromiso del Pentágono podría catalizar un mayor interés y financiación hacia el desarrollo de capacidades avanzadas, acercando aún más al Ejército a su objetivo de implementar armas láser a gran escala.