Pedro Saura desvincula a su jefe de Personal y marca un nuevo rumbo en Correos tras la etapa de Serrano

Pedro Saura desvincula a su jefe de Personal y marca un nuevo rumbo en Correos tras la etapa de Serrano

La reciente reestructuración en Correos marca un hito significativo con la incorporación de Jaime Pérez de la Cruz como nuevo director de Recursos Humanos. Esta decisión, anunciada tras el cese de Fernando Ramírez, cierra un ciclo que llevó más de dos años de transformación bajo la dirección de Pedro Saura. Ramírez, cuyo paso por la empresa estuvo fuertemente vinculado a la situación financiera de la compañía, fue considerado el último representante de la gestión anterior liderada por Juan Manuel Serrano.

Jaime Pérez llega con una sólida experiencia previa en la Administración, siendo actualmente subdirector general de Recursos Humanos en el Ministerio de Hacienda. Su conocimiento del entramado interno de Correos, dado su papel como miembro del Consejo de Administración, será crucial en la fase de transición que enfrenta la empresa.

Retos en un contexto de transformación

La llegada de Pérez de la Cruz a la dirección de Recursos Humanos no se produce en un entorno sencillo. Correos atraviesa un proceso de renovación generacional que busca abordar el envejecimiento de su plantilla, con una edad media superior a los 52 años. Se contempla la salida de aproximadamente 10,000 trabajadores para 2028, aunque estas no son desvinculaciones colectivas, sino salidas incentivadas, a diferencia de lo que ha sucedido en años anteriores.

La compañía ha acumulado, entre 2015 y 2024, pérdidas que superan los 1,000 millones de euros, aunque en el último año lograron revertir esta tendencia reportando un beneficio de 14,4 millones de euros. Con una inversión proyectada de 427 millones de euros, Correos planea rejuvenecer su plantilla en un contexto de transformación estratégica.

No obstante, la implementación de este plan de relevo ha sido criticada por el sindicato CSIF, que señala que de los 10,000 puestos inicialmente previstos, 9,500 siguen sin activarse. Este retraso ha llevado a la organización a anunciar movilizaciones a partir del 3 de septiembre, justo cuando Pérez asuma oficialmente el cargo. Se enfrenta, así, a la presión de un personal que resiente promesas incumplidas y una situación que ellos mismos califican como insostenible debido al desgaste laboral acumulado.

La situación revela que los desafíos no solo son estructurales, sino también culturales, además de logísticos. La falta de contrataciones y la precariedad laboral de más de 4,000 empleados a tiempo parcial son algunos de los factores críticos que el nuevo director de Recursos Humanos deberá abordar inmediatamente.

En este contexto, la nueva gestión tiene la tarea de equilibrar las demandas sindicales con las necesidades de modernización necesarias para el futuro de Correos. La presión y las expectativas están en la mesa, lo que debe orientar a Pérez de la Cruz hacia decisiones que favorezcan la sostenibilidad a largo plazo de la empresa.