Shein busca alcanzar una valoración de 27.000 millones de dólares en su inminente salida a bolsa

Shein busca alcanzar una valoración de 27.000 millones de dólares en su inminente salida a bolsa

La empresa de moda rápida Shein se prepara para su oferta pública inicial (OPI) con una valoración estimada de entre 26.000 y 27.000 millones de dólares, según fuentes cercanas a la operación. Este evento está previsto para el 28 de agosto de este año, marcando un punto significativo en la trayectoria de la compañía.

Comparando cifras, la valoración actual de Shein está significativamente por debajo de los 100.000 millones de dólares que alcanzó en 2022. Este ajuste refleja una serie de retos que ha enfrentado la empresa, incluyendo la presión por rentabilidad, un entorno competitivo en aumento y una mayor regulación que han forzado a la compañía a cancelar sus planes de cotización en mercados occidentales como Nueva York y Londres.

Con el objetivo de captar 2.000 millones de dólares a través de la OPI, Shein había inicialmente buscado una valoración cercana a los 30.000 millones, pero la demanda de los inversores ha obligado a la firma a moderar sus expectativas. Se prevé que los actuales accionistas aporten hasta el 50% del volumen de la operación.

Un camino accidentado hacia la cotización

El proceso de OPI en Hong Kong representa un giro en la estrategia de Shein, que llevó un camino accidentado hacia los mercados de valores. Fundada en China y establecerse ahora en Singapur, la compañía ha intentado sin éxito entrar en las bolsas de Nueva York y Londres antes de fijarse en Hong Kong como su destino bursátil.

El deterioro de su valoración es indicativo de un frenazo en el crecimiento. En 2022, Shein sobresalía con una valoración de 100.000 millones de dólares, pero ha enfrentado varios obstáculos, como el aumento de aranceles, el encarecimiento de costes y una competencia feroz, especialmente de plataformas como Temu, perteneciente a PDD Holdings.

El modelo de negocio que catapultó a Shein a la fama, basado en ofrecer prendas a precios bajos y alineadas con tendencias de moda, ahora se enfrenta a un entorno menos amigable. La empresa ha encontrado que el incremento en los precios de los materiales, en parte debido a aranceles e inestabilidades geopolíticas, ha comenzado a impactar en sus márgenes de ganancia. En el primer trimestre de 2026, Shein reportó una pérdida de 99 millones de dólares, en contraste con un beneficio de 395 millones del año anterior, lo que indica una desaceleración en el crecimiento de sus ingresos.

Además, la presión regulatoria se suma a estas dificultades. Shein tendrá que adaptarse a un nuevo gravamen de la Unión Europea que afecta a los paquetes con un valor menor a 150 euros, lo que podría elevar considerablemente sus costes de distribución directa al consumidor.

Entre sus inversores se destacan IDG Capital, Mubadala Investment Co., Coatue Management y HSG. La compañía explora la posibilidad de ofrecer a algunos de estos inversores una combinación de pagos en efectivo y acciones adicionales gratuitas, con la intención de suavizar los costes de entrada en esta nueva fase. Además, Goldman Sachs, Morgan Stanley y JPMorgan Chase actuarán como bancos coordinadores de la operación.