El sector de las telecomunicaciones en España se encuentra en el centro de un conflicto legal que podría tener profundas implicaciones para la empresa Wewi Mobile y su matriz Finetwork. Pascual Pérez, fundador de esta operadora, ha interpuesto una querella contra José Miguel García, quien fue CEO de Vodafone España y administrador de Wewi, acusándolo de inflar la deuda de la compañía y llevarla a una «insolvencia irreversible». Según Pérez, este aumento artificial del pasivo superó los 227 millones de euros.
Este proceso judicial ha sido admitido a trámite por el Tribunal de Instancia de Alicante y se basa en diversas irregularidades contables que se habrían producido durante la administración de García. En el escrito de acusación, se señala que García incorporó de manera controvertida diversos pasivos en las cuentas de Wewi, incluyendo créditos reclamados y cantidades discutidas en arbitrajes, lo cual, según Pérez, deterioró gravemente la imagen financiera de la empresa.
Inconsistencias contables y deterioro patrimonial
La querella también enfatiza las diferencias en las cifras de negocio que aparecen en los informes anuales de Wewi. Pérez ha señalado discrepancias significativas en la reexpresión de las ventas del ejercicio 2023, que pasaron de 127,1 millones a 64,4 millones de euros. Esta modificación, llevada a cabo bajo un cambio de criterio contable, podría haber contribuido a falsear la salud financiera de la compañía.
Además, las cuentas auditadas correspondientes al ejercicio 2024 también reflejan un patrimonio negativo de 51,5 millones de euros, con deudas que superan el valor de los activos de Wewi. Ante esta situación, la ley obliga a convocar una junta general en un plazo de dos meses, algo que, según la querella, no ocurrió. En lugar de ello, García habría buscado convertir una deuda comercial de Wewi en un préstamo participativo de 130 millones de euros con Vodafone, acción que podría haber alterado la situación contable para evitar la disolución legal de la empresa.
Según el escrito de la querella, esta serie de manipulaciones contables tendría el objetivo de presentar a Wewi como una compañía viable, cuando en realidad su situación financiera era precaria. Se menciona que, a pesar de la existencia de facturas millonarias disputadas en litigios, García las habría considerado como gastos en Wewi y como ingresos en Vodafone, generando así más confusión sobre la verdadera situación económica de la empresa.
Contexto y posibles consecuencias
El contexto del conflicto entre los fundadores de Finetwork y Vodafone se ha agravado con decisiones estratégicas que han socavado la capacidad operativa de Wewi. La transmisión de la marca Finetwork a Vodafone por 15 millones de euros, la reducción de personal, y el cierre de la sede operativa en Elda son solo algunos de los movimientos criticados por Pérez, quien sostiene que el objetivo final es dejar a la compañía en una situación de insolvencia irreversible para facilitar su venta o su extinción.
Este caso pone de manifiesto la complejidad de las relaciones entre operadoras de telecomunicaciones y la gestión de sus filiales, así como la necesidad de una mayor transparencia en la contabilidad de estas empresas. La resolución de esta querella no solo afectará a las partes implicadas, sino que también podría sentar un precedente sobre cómo se manejan las cuentas y la gestión de las deudas en el sector.
