En el contexto de la revitalización del transporte en Europa, el segundo semestre de 2026 se perfila como un período crucial para las grandes constructoras españolas, tales como ACS, Ferrovial y Acciona. Estas empresas se preparan para competir en una serie de licitaciones de alto valor con un monto total que supera los 7.200 millones de euros, gracias al programa CPK (Centralny Port Komunikacyjny) de Polonia, que incluye tanto un nuevo aeropuerto central como una red ferroviaria de alta velocidad.
La fase de licitación está programada para llevarse a cabo entre julio y diciembre, y se prevé que abarque una amplia gama de proyectos, desde obras ferroviarias hasta infraestructuras aeroportuarias y movimientos de tierras. Este calendario no solo representa una oportunidad de negocio, sino también un verdadero desafío industrial y financiero, sobre todo para las empresas españolas, que intentan establecer su presencia en uno de los mercados más prometedores de la Unión Europea.
En este sentido, la construcción de la Línea HSR 85, que conectará Varsovia con Łódź, emerge como uno de los elementos centrales del sistema ferroviario del CPK. La Sección 6 de esta línea, cuya adjudicación está prevista para el tercer trimestre del año, tiene un valor estimado entre 700 y 1.160 millones de euros, mientras que las Secciones 4 y 5 tendrán contratos que oscilarán entre 230 y 700 millones de euros cada una. Juntas, estas tres licitaciones podrían generar un impacto de hasta 2.500 millones de euros en la economía polaca.
Las constructoras españolas ya han mostrado un gran interés hacia este proyecto. Ferrovial, a través de su filial Budimex, parte con una posición sólida en el mercado local. Por su parte, Acciona ha reforzado su participación en proyectos ferroviarios en Europa Central, mientras que ACS busca diversificar su cartera internacional tras concentrarse en concesiones en años anteriores.
Desarrollo del nuevo aeropuerto central
El nuevo aeropuerto central de Polonia representa otro bloque importante dentro del programa CPK, que pretende convertirse en el hub principal del país y en una de las infraestructuras aeroportuarias más significativas de Europa en las próximas décadas. En este sentido, se lanzará un acuerdo marco para infraestructuras airside y landside en el tercer trimestre con un valor superior a 1.160 millones de euros, complementado por otro acuerdo para infraestructuras de apoyo que se valorará entre 230 y 700 millones de euros.
La experiencia acumulada por las compañías españolas en proyectos aeroportuarios será fundamental. Ferrovial destaca por su impresionante trayectoria en terminales a nivel internacional; ACS ha estado involucrada en grandes proyectos en América y Europa, y Acciona ha demostrado su competencia en obras complejas en el ámbito de la urbanización y la construcción de pistas.
Aparte del ferrocarril y el aeropuerto, el programa incluye licitaciones relacionadas con sistemas de control de alta velocidad, que superan los 1.160 millones de euros. Este hecho sugiere la posibilidad de colaboraciones entre empresas constructoras y firmas tecnológicas especializadas en señalización y control ferroviario. Aunque algunas licitaciones de material rodante de alta velocidad no están dirigidas a ACS, Ferrovial o Acciona, forman parte del mismo ecosistema de inversión, lo cual influye en la programación global del proyecto.
Hacia el final del año, se espera que la concentración de contratos de obra civil pesada se eleve, con movimientos de tierras en el aeropuerto que podrían sumar entre 2.000 y 6.000 millones de zlotys. Además, la infraestructura airside, dividida en varios procedimientos, podría alcanzar más de 1.400 millones de euros en total.
Frente a este panorama, las constructoras españolas no solo deben ganar estas licitaciones. El CPK exige una sólida capacidad de financiación, recursos humanos calificados, y una gestión efectiva y simultánea de múltiples contratos. En un entorno competitivo como el europeo, la experiencia internacional y la escala de operación se vuelven esenciales.
Polonia también ofrece una ventaja significativa: un compromiso a largo plazo por parte de su gobierno, que considera el CPK un proyecto prioritario integral para la modernización del transporte nacional. Si se cumplen los plazos, se espera que las adjudicaciones comiencen a acelerarse a partir de septiembre y se extiendan hasta diciembre, lo que podría redefinir la presencia de ACS, Ferrovial y Acciona en Europa Central.
Con esto, Polonia se perfila no solo como un campo de oportunidades, sino como un motor de crecimiento significativo para la industria de infraestructuras española en un momento en que los proyectos de alta velocidad y aeropuertos vuelven a tomar protagonismo en la inversión pública europea.
