ACS, la empresa presidida por Florentino Pérez, se enfrenta a una fase crucial en su expansión en el mercado estadounidense, especialmente en el sector de las concesiones de infraestructuras. A lo largo de los próximos meses, la compañía lanzará cinco importantes proyectos de autopistas y corredores de alta capacidad, cuyo valor total asciende a aproximadamente 12.600 millones de dólares.
Actualmente, ACS está en la fase de licitación de dos grandes proyectos: los Choice Lanes de la I-24, en Tennessee, y los Top End Express Lanes de la I-285, en Georgia. Se espera que los resultados de ambas licitaciones se den a conocer entre agosto y octubre de este año, lo que marcará un hito significativo en la carrera por aumentar su presencia en el mercado de infraestructuras estadounidense.
Estados Unidos se ha consolidado como una de las prioridades estratégicas para ACS, especialmente a través de su filial IRB y la división constructora Dragados. Esta creciente orientación hacia el negocio concesional está impulsada por un incremento en la inversión pública en infraestructura, caracterizada por la modernización de las redes viales y un aumento del tráfico en áreas metropolitanas clave.
La dirección de la compañía reveló que ha presentado la primera oferta para los Choice Lanes de la I-24, que conectan Nashville y Murfreesboro. Este proyecto tiene un valor estimado entre 3.200 y 5.000 millones de dólares, posicionándose como uno de los trabajos más relevantes en Tennessee. En paralelo, ACS también está a la espera del resultado de la licitación de los Top End Express Lanes de la I-285, cuyo contrato rondaría entre 4.500 y 5.000 millones de dólares.
Más allá de estos dos procesos, ACS ha delineado un atractivo pipeline de oportunidades que se abrirán en los próximos meses. Una de las iniciativas incluye los carriles exprés de la I-25 Oeste en Colorado, que se estima tendrá un presupuesto de entre 100 y 300 millones de dólares y cuya solicitud de calificaciones se publicará a finales de este año. A largo plazo, la compañía tiene planes para participar en el proyecto del American Legion Bridge, que conectará Maryland con el norte de Virginia, con un valor potencial entre 4.000 y 9.000 millones de dólares.
Un enfoque hacia el negocio concesional
La estrategia de ACS se alinea con su creciente enfoque en el negocio concesional, considerado un motor de creación de valor a largo plazo. Este modelo permite combinar la construcción de infraestructuras con su posterior explotación, generando ingresos sostenibles durante décadas. Con un enfoque especial en proyectos de carriles gestionados, la compañía espera no solo ejecutar obras, sino también beneficiarse de los flujos de ingresos a través de peajes dinámicos y gestión de capacidad.
La conexión de estos futuros proyectos a las oportunidades en el mercado estadounidense presenta un panorama optimista para ACS, reafirmando su compromiso de consolidarse como un operador clave en la infraestructura de Norteamérica. Con la anticipación de resultados en las licitaciones de Tennessee y Georgia, la compañía se prepara para demostrar su capacidad de competir en un sector donde los contratos son cada vez más valiosos y estratégicos.
