Wade Oney, un nombre que resuena en el mundo de la franquicia de restaurantes, comenzó su trayectoria profesional como asistente en una tienda de Domino’s en 1981. Hoy, Oney es el propietario de 112 restaurantes, entre los que se incluyen 96 ubicaciones de Papa John’s, a través de su grupo de franquicias, Bam-Bam Pizza Inc., el cual reporta unos ingresos anuales cercanos a los 160 millones de dólares.
Con más de una década de experiencia en Domino’s, Oney fue reclutado por Papa John’s para impulsar el crecimiento de la marca en ascenso, llegando a ocupar el puesto de COO. Sin embargo, en el año 2000, tomó la decisión de dedicarse plenamente a ser franquiciado, momento en el cual comenzó una expansión significativa, pasando de 35 a 96 locales en la actualidad.
Un modelo de negocio innovador
Uno de los aspectos más destacados de la gestión de Oney es su programa dirigido a empoderar a sus empleados. Este innovador enfoque permite a gerentes, supervisores y ejecutivos adquirir participaciones minoritarias en los restaurantes que administran. Actualmente, se estima que entre un tercio y la mitad de su equipo directivo posee una parte del negocio.
Este modelo no solo crea un sentido de pertenencia y compromiso entre los empleados, sino que también transforma la percepción del trabajo. Oney afirma: “Les ayuda a saber que es un equipo y una carrera, no solo un trabajo”. Este enfoque ha sido bien recibido por el personal, fomentando un ambiente laboral más colaborativo y motivado.
La visión de Oney sobre la franquicia va más allá de la simple rentabilidad; se centra en la creación de un entorno donde los empleados sientan que son partes vitales del éxito empresarial. Al permitir que su liderazgo sea también propietario, se genera un compromiso que no solo beneficia a los empleados, sino que también contribuye al crecimiento sostenido de la empresa.
