Empresas demandan la asunción de responsabilidades por deudas acumuladas.

Empresas demandan la asunción de responsabilidades por deudas acumuladas.

La situación financiera de Atelco, una subcontrata responsable de la instalación de redes de Telefónica, ha dado un giro preocupante al entrar en concurso de acreedores. Esta decisión no solo afecta a la propia compañía, sino que repercute de manera significativa sobre un centenar de empresas que mantenían contratos vigentes con ella, generando una crisis que podría provocar el cierre de algunas de estas firmas.

El concurso ha dejado en el aire cerca de 2 millones de euros que diversas empresas y autónomos, especialmente en la comunidad autónoma de Extremadura, reclaman con insistencia. Entre ellas, destaca una empresa local que demanda 811.000 euros, mientras que otra en diferente región solicita 185.000 euros. La situación es crítica, ya que muchas de estas empresas ahora enfrentan serias dificultades para cubrir nóminas, cotizaciones y otros gastos operativos.

Impacto sobre los proveedores y trabajadores

Un claro ejemplo de esta crisis lo ofrece Solintex, dedicada a la instalación y mantenimiento de redes de telecomunicaciones. Atelco le adeuda más de 93.530 euros, lo que ha obligado a esta empresa a solicitar un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) para poder manejar la situación con su plantilla de aproximadamente quince empleados.

El impacto de esta quiebra no se limita a Solintex. Otras empresas también han tenido que buscar soluciones temporales, como solicitar aplazamientos a la Seguridad Social, y algunas incluso han dejado de operar debido a la falta de recursos financieros. La crisis ha provocado un efecto dominó que pone en peligro la viabilidad de múltiples negocios.

Concurso de acreedores y falta de transparencia

Atelco, dirigida por Marc Murtra, ha enfrentado la caída en picada del negocio tras perder una importante adjudicación para el despliegue de fibra óptica en el país. Como resultado, la compañía no ha podido cumplir con el pago de salarios a sus cerca de 800 trabajadores, lo cual ha llevado a que los sindicatos UGT y CCOO expresen su preocupación por la falta de información y claridad en este proceso. Ambos organismos han realizado gestiones para proteger los derechos de los empleados y han denunciado la «absoluta falta de información clara» desde la dirección de Atelco y la administración concursal.

Los sindicatos exigen que se realice un pago «íntegro e inmediato» de las deudas que la empresa tiene con sus empleados y solicitan la implicación directa de Telefónica para resolver la situación.

Desigualdad en la gestión territorial

La situación de Atelco refleja una desigualdad territorial en la gestión de los problemas laborales que ha provocado. Los sindicatos advierten que en algunas provincias la subrogación de la plantilla podría ser una salida viable, mientras que en otras, esta opción no está regulada adecuadamente o presenta serias complicaciones. Subrayan la necesidad de priorizar la protección del empleo y de sus derechos para evitar disparidades entre trabajadores según su ubicación geográfica.

Además, han solicitado la mediación de la patronal de instaladores de telecomunicaciones para abordar la problemática de Atelco, asegurando así la empleabilidad y el futuro laboral de los afectados. El futuro de estas empresas y de sus trabajadores depende ahora de la gestión conjunta y de las posibles soluciones que puedan surgir en un contexto de incertidumbre.