Alertan sobre el riesgo de un evento de propagación de especies invasoras cerca del estrecho de Ormuz.

Alertan sobre el riesgo de un evento de propagación de especies invasoras cerca del estrecho de Ormuz.

Las crecientes tensiones en el estrecho de Ormuz han desatado una crisis no solo geopolítica, sino ecológica, que podría tener repercusiones de largo alcance en los ecosistemas marinos del mundo. El estrecho, que representa una vía de tránsito crucial para alrededor del 20% del suministro global de petróleo, ha estado experimentando interrupciones significativas debido a la guerra entre Irán y otros actores en la región.

Desde el inicio del conflicto, Irán ha implementado bloqueos intermitentes, lo que ha resultado en la disminución del tráfico de buques petroleros. Según la Administración de Información Energética de EE. UU., la congestión en esta vía marítima crítica no solo afecta la economía global, sino que también podría propiciar una catástrofe ecológica, al aumentar el riesgo de propagación de especies invasoras.

Impacto Ecológico del Estancamiento Marítimo

Un estudio reciente publicado en la revista Biological Invasions alerta sobre el posible surgimiento de «eventos superspreader» a consecuencia de la acumulación de organismos marinos en embarcaciones varadas. En períodos prolongados de inactividad, estas naves pueden ser colonizadas por microorganismos, algas y otros organismos, que luego son transportados a diferentes ecosistemas a medida que los barcos navegan hacia nuevos puertos.

Mario Tamburri, ecólogo marino de la Universidad de Maryland y autor principal del estudio, enfatiza que una vez que las especies invasoras se establecen en un nuevo entorno, su erradicación es increíblemente difícil. Estos organismos pueden causar daños económicos significativos y alterar los equilibrios ecológicos, afectando actividades como la acuicultura y la pesca.

En situaciones de estancamiento como las actuales, la acumulación de materia biológica en las embarcaciones se convierte en una amenaza potencial no solo para las regiones donde se encuentran, sino para los ecosistemas globales cuando los barcos se reactivan. Este fenómeno es particularmente alarmante en el estrecho de Ormuz, donde las condiciones ambientales son idóneas para el crecimiento de estos organismos.

La Diversidad Biológica en Riesgo

Se estima que más de 1,500 buques se encuentran actualmente ociosos en el Golfo Pérsico, mientras que cientos más están anclados en el Golfo de Omán. Según Tamburri, los organismos marinos en esta zona son excepcionalmente robustos, habiendo evolucionado para sobrevivir en condiciones de alta salinidad y temperaturas elevadas, lo que aumenta su capacidad de adaptación y supervivencia en otros entornos.

La combinación de crecimiento biológico excesivo, acumulación de especies y la gran cantidad de embarcaciones afectadas está creando una amenaza internacional para la seguridad biológica. Esta situación se complica aún más por la elevación de las temperaturas del agua, que favorece aún más a las especies invasoras.

El papel de los puertos y sus sistemas de limpieza es fundamental. Aunque muchos ofrecen servicios de limpieza acuática donde los buzos eliminan la acumulación biológica, para prevenir efectivamente la diseminación de especies no nativas, sería beneficioso adoptar métodos más avanzados, como el uso de dispositivos tipo vacío. Estas medidas preventivas son esenciales para contener el problema y minimizar el riesgo de bioinvasores en nuevas regiones.

Sin embargo, las soluciones a largo plazo requerirán un enfoque más riguroso. Regulaciones más estrictas para los buques con cascos muy contaminados podrían ser necesarias para reducir el riesgo de bioinvasión a nivel mundial. La situación en el estrecho de Ormuz es un potente recordatorio de los desafíos que enfrentan los océanos del mundo y la interconexión de la economía global con la salud de nuestros ecosistemas.