Recientemente, el gobierno de los Estados Unidos ha emitido una alerta sobre la actividad de piratas informáticos respaldados por el estado iraní, quienes están infiltrándose y causando disturbios en los sistemas de control industrial de proveedores de agua y energía en el país. Este aviso se produce en un contexto de creciente tensión debido al conflicto en curso entre Irán y Estados Unidos, y las advertencias emitidas por agencias federales se intensifican a medida que se registran más intentos de hacking.
En un comunicado actualizado, el FBI, la NSA, el Departamento de Energía y la CISA señalaron que los hackers iraníes están dirigiendo sus ataques hacia controladores lógicos programables (PLC) en redes operativas conectadas a Internet. Esto les permite manipular datos visibles en las pantallas de control, ocasionando apagones y desajustes en el funcionamiento de los sistemas industriales.
Los atacantes fueron identificados por primera vez a principios de este año enfocándose en dispositivos fabricados por Rockwell. Sin embargo, la última actualización del aviso amplía el alcance de los sistemas de control industrial afectados, incluyendo ahora también productos de Schneider Electric y Siemens. Las autoridades advierten que prácticamente todos los sistemas de control industrial expuestos a Internet podrían verse comprometidos, lo que representa un grave riesgo para la infraestructura crítica del país.
Impacto en la Infraestructura Crítica
Los informes indican que los hackers lograron infiltrarse en al menos un proveedor de infraestructura crítica, alterando la lógica de programación de los controladores para desactivar procesos esenciales de apagado y alarma. Esta manipulación permite que los sistemas operen en condiciones inseguras sin notificar a los operadores sobre las anomalías, aumentando el riesgo de incidentes graves.
Desde el inicio del conflicto en febrero, los ataques cibernéticos lanzados por hackers iraníes han variado desde operaciones de espionaje y filtraciones hasta ataques destructivos que han causado daños a gran escala. Uno de los incidentes más destacados incluye un ataque a la empresa estadounidense de tecnología médica Stryker, donde un grupo de hackers conocido como «Handala» logró borrar de forma remota miles de dispositivos empleados por la compañía.
En junio, Handala también reclamó la responsabilidad por una filtración de datos que afectó a Cal Water, una empresa proveedora de agua en California, alegando la posibilidad de poder interrumpir el suministro de agua. Sin embargo, esta afirmación fue desmentida por la empresa, que aseguró no haber encontrado evidencia de acceso no autorizado a sus redes operativas.
Este panorama resalta la importancia de que los propietarios de infraestructuras críticas adopten medidas preventivas dado el aumento de ataques dirigidos que amenazan la seguridad nacional y la operatividad de servicios esenciales. La colaboración y la preparación son fundamentales para enfrentar estos desafíos en el ciberespacio.
