En un giro notable para el panorama tecnológico europeo, Verda, una empresa con sede en Helsinki, ha asegurado €164.8 millones (aproximadamente $189 millones) en una ronda de financiamiento, convirtiéndose así en el último unicornio del continente. La compañía, anteriormente conocida como DataCrunch, se especializa en infraestructura de inteligencia artificial y busca escalar su oferta de servicios en la nube de AI.
La ronda de financiamiento incluyó una serie B sobrerrescrita liderada por Emergence Capital y ha contado con la participación de destacados inversores como MUFG Innovation Partners, Supermicro, Varma Mutual Pension Insurance Company, Lifeline Ventures, 6 Degrees Capital (6DC), byFounders y Tesi, además de un grupo de inversores ángeles, entre ellos Ola Tørudbakken de Meta y Mark Saroufim de Core Auto y GPUMODE.
Ruben Bryon, fundador y CEO de Verda, destacó la importancia creciente de la inteligencia artificial como infraestructura crítica en diversos sectores. “Los próximos años son una ventana decisiva para Europa. Nuestro objetivo es construir la primera verdadera compañía tecnológica en el continente, con la infraestructura de inteligencia artificial como base y reducir la huella de carbono de la computación a nivel mundial”, afirmó Bryon.
Un modelo de sostenibilidad
Verda, fundada en 2020, se presenta como una empresa de nube AI completa, gestionando desde centros de datos físicos y hardware hasta plataformas en la nube y investigación en AI. Uno de sus diferenciadores clave es que sus centros de datos en Finlandia operan con un 100% de energía renovable, lo que aprovecha las ventajas naturales del norte de Europa en términos de electricidad limpia y eficiencia en refrigeración.
El mes pasado, la compañía reportó una tasa de ingresos anualizados de €143.85 millones (aproximadamente $165 millones) y aseguró un préstamo de €22 millones del Banco de Inversión Nórdico (NIB). En abril de este año, Verda recaudó cerca de €102 millones (alrededor de $117 millones) en financiamiento de capital, liderado por Lifeline Ventures, lo que resalta un crecimiento constante en sus finanzas.
El renombramiento a Verda, una palabra que significa «verdadero» en español y «verde» en esperanto, simboliza su compromiso con la integridad tecnológica y la innovación sostenible. Esta identidad renovada se alinea con sus esfuerzos de atraer financiamiento y expandir su operación.
Expansión y desarrollo de productos
Con este nuevo capital, la empresa tiene planes ambiciosos. Se centrará en acelerar el desarrollo de productos en todas las capas de su nube de AI, abarcando desde la capacidad de computación hasta los servicios de plataforma para equipos de AI en un contexto tecnológico desafiante. Además, Verda planea incrementar su capacidad de computación y expandir su presencia internacional, tras haber inaugurado oficinas en Londres y San Francisco recientemente.
En la actualidad, Verda emplea a alrededor de 250 personas de más de 40 nacionalidades, posicionándose como un actor clave en el mercado global de infraestructura de AI. La satisfacción de la demanda insaciable de computación de AI es una de las principales motivaciones detrás de su rápido crecimiento, como lo destaca Joe Floyd, socio general en Emergence Capital, quien subraya la ambición de Verda por marcar una diferencia en este sector emergente.
