Un incendio forestal ha movilizado a la Unidad Militar de Emergencias (UME) en Burgohondo, un pequeño municipio en la provincia de Ávila, donde aproximadamente 100 personas fueron desalojadas debido a la proximidad de las llamas. El incidente, que se declaró el pasado miércoles a las 13:02, mantiene un nivel 2 en el Índice de Gravedad Potencial (IGR), indicando una situación de riesgo considerable.
Francisco Fernández, alcalde de Burgohondo, destacó que, de los evacuados, 52 personas pasaron la noche en el polideportivo municipal, mientras que otros regresaron a Ávila o Madrid. Durante el verano, la población del municipio, que cuenta con unos 1.300 habitantes, se triplica y podría alcanzar los 6.000 durante las festividades de agosto.
El incendio se ha propagado principalmente hacia el vecino municipio de Navaluenga, donde, según estimaciones, han ardido alrededor de 100 hectáreas. El viento ha jugado un papel crucial en la evolución del fuego, aunque la intensidad de las llamas disminuyó durante la noche gracias a las bajas temperaturas y al desempeño de un equipo de más de 30 personas, que incluye los efectivos de la UME y brigadas terrestres.
Operativo de extinción y situación actual
En total, la extinción está siendo abordada por cinco autobombas, diez cuadrillas terrestres, una unidad de especialistas en incendios forestales, diez agentes medioambientales y otros tres medios no especificados. La llegada de medios aéreos está esperada para continuar con las labores de control en una zona donde arden principalmente piornos, robles, y monte bajo.
A pesar del esfuerzo de los equipos, la situación se complica por la coincidencia de diversos incendios en la comunidad. Esto ha llevado a que la Junta de Castilla y León declare una Situación Operativa 2, lo que resalta la gravedad de la situación. Para el jueves, se decidió, por precaución, el desalojo voluntario de una colonia infantil en Navaluenga, aunque las llamas se encontraban a una distancia segura.
Los próximos días serán cruciales para determinar el avance de la extinción y el posible retorno de los evacuados a sus hogares, dependiendo de la evolución del incendio y las condiciones climáticas. La comunidad se mantiene alerta ante la evolución de este incendio, que ha afectado significativamente a la生态 de la zona y las vidas de sus habitantes.
