A medida que el mercado de la vivienda en EE. UU. comienza a transformarse, las oportunidades para los compradores de vivienda por primera vez empiezan a mejorar en algunas regiones. Un informe reciente revela que la escasez crónica de viviendas asequibles, conocidas como «starter homes», está mostrando signos de recuperación, aunque esta tendencia varía significativamente según la ubicación.
Durante los últimos años, los aspirantes a propietarios de vivienda han enfrentado múltiples desafíos. En 2022, el mercado alcanzó su punto más bajo en cuanto a la disponibilidad de estas viviendas, exacerbado por la pandemia y tasas de interés históricamente bajas. Actualmente, se estima que hay aproximadamente 300,000 menos viviendas valoradas en menos de 350,000 dólares en comparación con el verano de 2019, cuando el 55% de las propiedades se agrupaban en este rango, frente al 37.6% actual.
No obstante, hay motivos para el optimismo. Desde 2022, el mercado ha reintroducido unas 220,000 viviendas asequibles, especialmente en el sur y el oeste, donde los precios de estas propiedades han comenzado a estabilizarse. En el sur, la construcción ha aumentado la disponibilidad de viviendas en aproximadamente 170,000 unidades desde el año pasado, lo que ha contribuido a una pequeña disminución de precios del 3.5% en este segmento. Ciudades del oeste, como Denver y Phoenix, también han visto reducciones en el inventario de viviendas asequibles, aunque áreas como Los Ángeles y San Francisco continúan siendo escasas en este tipo de propiedades.
Según analistas del sector, el fenómeno del “lock-in” ha mantenido a muchos propietarios en espera, pero están empezando a cambiar las condiciones. Como señala un economista de Realtor.com, cada año una mayor cantidad de propietarios enfrenta circunstancias de vida que requieren un traslado, forzando así un reingreso al mercado. Este movimiento va liberando lentamente el inventario de viviendas.
Desafíos para los compradores primerizos
A pesar de estas mejoras en algunas áreas, los precios de las «starter homes» continúan en aumento en el Medio Oeste y el Noreste. Este último ha sido calificado como el “mercado más difícil del país” para los compradores primerizos, donde la búsqueda de viviendas asequibles se vuelve cada vez más complicada. Las casas más pequeñas, que tradicionalmente representaban una opción más económica, han visto incrementos de precios que superan incluso a los de viviendas de mayor tamaño. Entre 2019 y ahora, el precio promedio de una vivienda de dos habitaciones ha aumentado un 44.5%, en comparación con el 36.9% de un hogar más grande de cuatro habitaciones.
Otras variables también complican la capacidad de compra. Actualmente, un hogar necesita un ingreso aproximado de 78,000 dólares al año para adquirir una «starter home», cifra que contrasta con los 43,000 dólares requeridos en 2019. Durante el mismo periodo, el ingreso medio nacional ha aumentado un 28%, un avance considerable que, sin embargo, no se alinea con el aumento en el costo de vida. Además, las tasas de interés siguen siendo altas, lo que impacta en la capacidad de los compradores para afrontar sus pagos mensuales.
