La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha iniciado un proceso de modernización e innovación mediante la incorporación de inteligencia artificial (IA) en su operativa diaria. Esta decisión responde a la evolución de los mercados y la necesidad de adaptar sus sistemas de supervisión a un entorno cada vez más tecnológico.
Según información reciente, la CNMV ya está utilizando herramientas de IA en diversas áreas críticas. Entre las aplicaciones destacan la detección de entidades no autorizadas, la revisión de información financiera y no financiera de las empresas que cotizan en el mercado, así como la gestión de datos recopilados. Aunque algunos de estos procesos están en fase de plena implementación, otros aún están siendo probados a nivel experimental.
Un enfoque colaborativo con la Unión Europea
El avance de la CNMV en el ámbito de la IA no es un fenómeno aislado. En el contexto de un esfuerzo más amplio, el organismo español forma parte de un proyecto impulsado por la Unión Europea que busca armonizar y potenciar el uso de la IA en todos los países miembros. Desde finales de 2022, la CNMV ha estado trabajando en el plan de digitalización denominado Helix, que tiene como objetivo desarrollar políticas sobre el uso de IA y la gobernanza de datos.
Este enfoque colaborativo incluye la cooperación con la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) y otros supervisores europeos para implementar la IA en diversas actividades de supervisión, contribuyendo así a un marco regulatorio más robusto y adaptado a las nuevas tecnologías.
Dentro del marco de esta digitalización, la CNMV se centra en tres ejes principales: la automatización de procesos, la adopción de herramientas de IA generativa, y el uso de machine learning y deep learning.
Límites éticos en el uso de IA
A pesar de la prometedora incorporación de la IA, la CNMV ha decidido establecer límites en su uso interno, priorizando un enfoque ético y responsable. Recientemente, la entidad modificó su reglamento interno, destacando la importancia de una política clara respecto al uso de inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes. Este cambio busca garantizar la seguridad y la validez ética de las aplicaciones que se implementen.
Como parte de esta reestructuración, el departamento de sistemas de información ha evolucionado para convertirse en el departamento de tecnología e innovación digital, que dependerá directamente de la vicepresidenta de la CNMV, Paloma Marín Bona. Este nuevo departamento tiene como misión principal planificar y gestionar las necesidades tecnológicas de la entidad, asegurando que la implementación de la IA se adhiera a los principios de buen gobierno y ética.
La CNMV ha calificado estas funciones como una “prioridad estratégica” para maximizar el valor de sus servicios públicos, al tiempo que implementa un enfoque responsable sobre el riesgo asociado a la adopción de tecnologías avanzadas. Con esta iniciativa, la entidad busca no solo modernizar su operativa, sino también liderar el camino hacia un uso más seguro de la IA en el ámbito regulatorio.
