ACS, liderado por Florentino Pérez, se encuentra en la fase final de negociaciones para adquirir Openchip and Software Technologies, una compañía catalana dedicada al diseño de semiconductores de alto rendimiento. Este movimiento representa un paso significativo en la estrategia de diversificación tecnológica del grupo, impulsada por su consejero delegado, Juan Santamaría, quien ha orientado la empresa hacia la infraestructura digital como un motor clave de crecimiento.
ACS ha estado activamente expandiendo su presencia en el sector de los centros de datos, tanto a nivel nacional como internacional. Recientemente, su filial Hochtief ganó un contrato importante para construir un centro de datos en Berlín, con una capacidad de 36 megavatios (MW), a favor de NTT Global Data Centers. Este proyecto no solo fortalecerá su posición en el mercado, sino que también complementará su interés por los semiconductores.
Apoyo de instituciones públicas en la inversión en Openchip
Según fuentes oficiales, la entrada de ACS en Openchip estará acompañada por la Sociedad Española para la Transformación Tecnológica (SETT), también conocida como «SEPI digital», que ya ha invertido 115 millones de euros en la empresa, manteniendo una participación aproximada del 16% en su capital. Asimismo, la Generalitat de Catalunya ha reforzado su inversión convirtiendo un préstamo de 35 millones de euros en acciones, alcanzando cerca del 5% de la compañía.
La valoración de Openchip se estima alrededor de 700 millones de euros, a pesar de que sus procesadores están aún en desarrollo. La empresa aspira a lanzar una gama de chips que prometen un consumo energético considerablemente más bajo en comparación con los productos de grandes compañías del sector, como Nvidia.
Si la operación se concreta, ACS se convertiría en el principal accionista de Openchip, adquiriendo una participación entre el 40% y el 45%. La transacción ha contado con el respaldo de firmas de asesoría reconocidas, incluyendo Banco Santander, EY Parthenon y Boston Consulting Group (BCG).
Ambiciones más allá de los semiconductores
La posible adquisición de Openchip se alinea con una hoja de ruta más amplia que ACS presentó el año pasado, tras establecer una alianza estratégica con Global Infrastructure Partners (GIP) y planear una inversión conjunta de 2.000 millones de euros. Durante dicha presentación, Santamaría dejó claro que el grupo busca replicar su éxito en centros de datos en sectores tecnológicos de alta demanda, como el de los semiconductores, y otros materiales críticos.
Desde que ACS centró su atención en la infraestructura digital, su capitalización bursátil ha experimentado un crecimiento notable, triplicándose hasta alcanzar 34.000 millones de euros. Esta expansión le ha permitido llevar a cabo una ampliación de capital cercana a 1.800 millones de euros y establecer un plan de inversión que podría ascender a 6.000 millones, orientado hacia el desarrollo de infraestructura tecnológica en mercados clave como Estados Unidos, Canadá y Asia-Pacífico.
Con la entrada de ACS en Openchip, la compañía no solo obtendría un impulso financiero, sino que también consolidaría el respaldo institucional del Gobierno, la Generalitat y los fondos europeos Next Generation, lo que aceleraría el desarrollo de su plantilla y tecnología. Fundada en 2021, Openchip surgió como una colaboración entre el grupo GTD y el Barcelona Supercomputing Center, con planes de expansión que incluyen la contratación de más talento en su base actual de 300 empleados, en oficinas repartidas por Europa.
