Phia enfrenta acusaciones de manipulación de afiliados al atribuir créditos de compra no válidos

Phia enfrenta acusaciones de manipulación de afiliados al atribuir créditos de compra no válidos

La startup de compras Phia, cofundada por Phoebe Gates, hija de Bill Gates, y Sophia Kianni, se encuentra en el ojo del huracán tras ser acusada de una práctica conocida como “cookie stuffing”. Esta técnica, según una investigación, le permitió a la empresa atribuirse comisiones por ventas que no fueron generadas por su plataforma.

La controversia ha llevado a que Phia sea suspendida de Impact.com, una de las principales plataformas de afiliación e influencia. Otras startups, como Honey —perteneciente a PayPal—, han enfrentado acciones legales similares por el uso de esta práctica.

El origen de Phia y su propuesta de valor

Fundada en 2025, Phia ha levantado más de 40 millones de dólares en financiamiento, atrayendo a inversores de renombre, como Khloé Kardashian y Hailey Bieber. La compañía desarrolló una aplicación que funciona como una extensión del navegador, similar a Google Flights, pero enfocada en las compras. Su objetivo es ayudar a los consumidores a encontrar los mejores precios y códigos de descuento en diversas tiendas.

El modelo de negocio de Phia se basa en el marketing de afiliación, donde recibe comisiones por las compras realizadas a través de su plataforma. Sin embargo, la reciente investigación ha revelado prácticas cuestionables en su funcionamiento.

Detalles de la acusación

La investigación indica que cuando un usuario accedía a un minorista en línea, aunque lo hiciera directamente o a través de otro programa de afiliación, Phia abría una nueva pestaña en segundo plano. Durante el proceso de pago, la startup reemplazaba los códigos de referencia de otros afiliados por los suyos, permitiendo así atribuirse la venta y, potencialmente, generar una comisión sin haber influido en la decisión de compra.

Tras ser informada sobre estas alegaciones, un portavoz de Phia aseguró que se realizaron los cambios necesarios para corregir la situación, aunque no está claro si estas medidas son suficientes para restaurar la confianza de los minoristas y socios afiliados que colaboran con la empresa.

En un contexto donde la transparencia y la ética en el marketing digital son cada vez más relevantes, la situación de Phia plantea preguntas significativas sobre las prácticas aceptables en el mundo de las startups y el comercio electrónico.