La tragedia ocurrida en una feria comercial de Viña del Mar ha conmocionado al país, dejando un saldo trágico de seis personas fallecidas y siete heridas, entre ellas dos mellizos de apenas ocho meses. Los hechos se desarrollaron la mañana del domingo cuando un vehículo, presuntamente conducido por un cabo de Infantería de Marina, arrolló a más de una docena de personas que se encontraban en el lugar. El conductor, en su día libre, ha declarado que no recuerda lo sucedido y está bajo evaluación médica, según la información proporcionada por Carabineros.
El subsecretario del Interior, Máximo Pavez, confirmó que los resultados de los test de alcohol y drogas realizados al conductor fueron negativos. Aún así, el fiscal Walter Wenzel ha señalado que la posible imputación sería de conducción imprudente, acompañada de las consecuencias fatales y lesiones provocadas en el accidente. Las imágenes de las cámaras de seguridad parecen indicar que el vehículo circulaba a una velocidad excesiva antes de perder el control y dirigirse hacia el grupo de personas, arrollando a quienes estaban en el borde de la vereda.
Reacción de las Autoridades y Primeras Respuestas
Erich Liebig, coordinador de Emergencias y Desastres del Servicio de Salud Viña del Mar, Quillota y Petorca, describió la escena como “muy sensible”, marcando la fuerte impresión emocional que ha generado entre quienes presenciaron el evento. Las víctimas fueron atendidas rápidamente en los centros de salud locales, aunque el caos reinante y la histeria fueron características predominantes en los relatos de los testigos y primeros respondedores. El comandante de Bomberos, Héctor Cáceres, declaró que el operativo fue dramático, con víctimas esparcidas en un radio considerable y la necesidad de evacuar rápidamente a quienes aún tenían vida.
La alcaldesa de Viña del Mar, Macarena Ripamonti, declaró tres días de duelo comunal y ha anunciado que el municipio brindará asistencia social, jurídica y psicológica a los afectados. Mientras tanto, el presidente de la República, José Antonio Kast, expresó sus condolencias y destacó que todas las instituciones estatales están movilizadas para atender a las víctimas y esclarecer las responsabilidades en este doloroso incidente.
A medida que avanzan las investigaciones, la comunidad espera respuestas y justicia por lo sucedido, mientras los afectados reciben el apoyo necesario para enfrentar las secuelas de esta trágica jornada. La tragedia no solo resalta la importancia de la seguridad vial, sino también el impacto emocional que eventos como este pueden generar en las comunidades.
