El reciente nombramiento de Antonio Ansón Latorre como nuevo director general de la Agencia Tributaria Española (AEAT) ha generado expectativas en el sector. Los técnicos del Ministerio de Hacienda, representados por Gestha, han aprovechado este cambio para solicitar formalmente una serie de reformas necesarias que podrían optimizar la operativa y estructura de la AEAT.
Ansón, que asumió oficialmente su cargo tras la aprobación del Consejo de Ministros, tiene la tarea de enfrentar un entorno laboral que ha sido crítica debido a la insatisfacción del personal y al deterioro de la estructura organizativa. Ante esto, los técnicos han expresado su deseo de abrir un diálogo que permita abordar estos desafíos de manera conjunta.
Reformas y demandas del personal técnico
Una de las principales inquietudes de los técnicos es la falta de oportunidades para el desarrollo profesional. La organización y valoración del rendimiento, así como la promoción de una carrera profesional dentro de la AEAT, son aspectos que requieren atención urgente. La mayoría de los técnicos se sienten estancados, y más de 2,200 de ellos enfrentan dificultades de movilidad, siendo un 68% incapaz de conseguir una plaza que les permita regresar a sus ciudades de origen.
Gestha ha denunciado que los métodos actuales para el pago de incentivos basados en el rendimiento son poco claros y requieren de una revisión profunda. Asimismo, se ha hecho hincapié en la necesidad de crear programas de formación que proporcionen a los empleados las habilidades necesarias para ascender a puestos de mayor responsabilidad.
Con un panorama laboral cambiando, la organización ha demandado también una mayor transparencia en los procesos de evaluación del desempeño, sugiriendo que estos se alineen mejor con las normativas públicas. La ampliación del teletrabajo y la implementación de protocolos de salud laboral son otras áreas donde los técnicos ven margen de mejora.
En sus peticiones, afirman que los métodos de selección y promoción interna deberían ser revisados, considerando una mayor competencia y diversificación en la oferta de destinos laborales. Esto podría contribuir de manera significativa a renovar la motivación y compromiso del personal.
Otro aspecto destacado es la urgencia de resolver la economía sumergida, algo que Ansón tendrá que afrontar desde el inicio de su mandato. Los técnicos sugieren que se deben cumplir las disposiciones de las leyes antifraude de 2006 y 2021, lo que implicaría una reforma en las competencias de la AEAT para combatir eficazmente el fraude fiscal.
Finalmente, los técnicos también han apuntado hacia la necesidad de planificar adecuadamente la plantilla de la AEAT, especialmente ante el inminente aumento de jubilaciones en el sector. Para enfrentar los desafíos y preparar el camino hacia un futuro más sólido, estas reformas son esenciales y requieren un enfoque proactivo y colaborativo.
