Startup presenta un innovador modelo de lenguaje de 32 MB en su última demostración

Startup presenta un innovador modelo de lenguaje de 32 MB en su última demostración

En un entorno tecnológico donde las grandes empresas compiten por desarrollar modelos de inteligencia artificial (IA) más potentes, surge la necesidad de soluciones que funcionen de manera eficiente en dispositivos de uso cotidiano. Una de las empresas que está marcando la pauta en este ámbito es Underdog, que ha presentado innovaciones prometedoras para el público general.

Underdog ha lanzado un juego interactivo que utiliza su modelo de voz llamado Woof, que ocupa únicamente 32 MB de espacio. Este producto destaca por su diseño retro, presentando un entorno de sala con una máquina de escribir y un monitor CRT. Los usuarios pueden interactuar al hacer clic en un interruptor de lámpara, que genera sonidos, mientras que una advertencia en la introducción se burla de los proveedores de servicios en la nube.

Una de las características distintivas del juego es la capacidad de los usuarios para escribir en la máquina de escribir virtual, haciendo que el modelo de voz repita lo que han escrito. Además, ofrece la posibilidad de girar un sintonizador musical que crea diversos tipos de música. Todo ello se ejecuta en el navegador, gracias al modelo de generación de voz de Underdog, que asegura su funcionamiento sin necesidad de conexión a internet en la mayoría de los dispositivos.

Este modelo, con 31 millones de parámetros, está disponible para descarga pública. Aunque no está diseñado para sustituir a modelos más grandes, se posiciona como una herramienta capaz de ofrecer experiencias personalizadas, como asistentes locales o podcasts personalizados.

Innovaciones en discurso y transcripción

Esta presentación se produce pocas semanas después del lanzamiento de Bark, otro modelo de Underdog que ocupa 167 MB y está diseñado para funcionar en dispositivos de borde. Bark está orientado a la transcripción y dictado, lo que subraya el compromiso de la empresa en facilitar herramientas que funcionen sin depender del almacenamiento en la nube.

Sigil Wen, fundador de Underdog, ha compartido su visión de crear un sistema en el que los usuarios puedan manejar sus propios datos sin necesidad de recurrir a soluciones de terceros. ”La meta es que dentro de unos meses podamos ejecutar modelos que son capaces en los dispositivos que ya poseemos. Queremos desarrollar modelos abiertos, producidos en EE.UU., que permitan tener una IA privada,” expone Wen.

Además de Woof y Bark, Underdog ha lanzado un modelo de 27 mil millones de parámetros que es compatible con laptops, junto con una aplicación en lista de espera que se posiciona como una alternativa local a Muse e Instinct. Estas iniciativas reflejan un movimiento hacia la democratización de la tecnología de IA, permitiendo a los usuarios tener mayor control sobre sus herramientas digitales.