Ryanair evalúa medidas de austeridad ante el aumento del precio del combustible: posibles recortes de salarios y personal

Ryanair evalúa medidas de austeridad ante el aumento del precio del combustible: posibles recortes de salarios y personal

Ryanair enfrenta desafíos significativos en su primer semestre fiscal, reportando una ganancia de 2.148 millones de euros, lo que representa una disminución del 15% en comparación con el mismo periodo del año anterior. A pesar de un incremento del 3% en sus ingresos, alcanzando los 10.082 millones de euros, el alza del costo del combustible ha comenzado a pasar factura al gigante de la aviación irlandesa.

La empresa ha advertido sobre un posible impacto de hasta 2.000 millones de euros en su próximo ejercicio fiscal, un golpe que podría obligar a implementar varias medidas de ahorro. Entre estas, se considera la congelación «temporal» de sueldos y la reducción de la proporción de tripulantes por vuelo. Michael O’Leary, consejero delegado de Ryanair, ha señalado la importancia de revisar todos los costos, prestando especial atención a las negociaciones con los aeropuertos y a los acuerdos laborales.

Se anticipa que, aunque las tarifas para vuelos cortos en Europa aumenten significativamente, esto no compensará del todo el incremento de costes proyectado para el ejercicio fiscal 2028. El incremento de las tarifas podría llegar hasta un 20% el próximo verano, una respuesta a los altos precios del combustible y a las disminuciones en la capacidad de los competidores.

Retos en la gestión del combustible

El costo del combustible se ha vuelto un auténtico quebradero de cabeza para las aerolíneas. Aunque muchas han implementado coberturas para lidiar con las variaciones del mercado, la exposición a precios al contado continúa siendo un riesgo. En el caso de Ryanair, mientras que el actual ejercicio fiscal tiene una cobertura del 80% de su consumo a un precio de 67 dólares por barril, para el próximo año solo se prevé una cobertura del 25%, y a un precio de 95 dólares por barril. Esto marca un cambio importante en el panorama financiero.

Durante el primer semestre, el combustible representó el 44,3% de todos los gastos operativos de la compañía, comparado con el 42,7% del mismo periodo en el año anterior. A pesar de estos retos, Ryanair ha anunciado la distribución de un dividendo interino de 0,273 euros por acción y un programa de recompra de acciones que totaliza 800 millones de euros. Estas decisiones reflejan la estrategia de la aerolínea de continuar fortaleciendo su posición en el mercado, con un objetivo de haber amortizado más del 40% de sus acciones desde 2008.

Para la segunda mitad de su ejercicio fiscal, la aerolínea planea frenar su crecimiento para minimizar el impacto del combustible. Sin embargo, el futuro parece esperanzador con la incorporación de 16 nuevos aviones el próximo año, lo que podría impulsar un incremento del 3% en su actividad, alcanzando 220 millones de viajeros. Las proyecciones a largo plazo mantienen un objetivo de alcanzar 300 millones de pasajeros para el ejercicio 2034.

A pesar de estos importantes ajustes, Ryanair permanece optimista respecto a la demanda, aún con tarifas que superan levemente las del año anterior. Sin embargo, ha indicado que podrían recortar capacidad en mercados donde los costos son elevados, como en “España regional”, Austria y Alemania. De este modo, la aerolínea busca adaptarse a un entorno operativo cada vez más complicado y mantener su competitividad en el sector aéreo europeo.