Presupuesto canadiense destina $50 mil millones para duplicar la capacidad de su red eléctrica

Presupuesto canadiense destina $50 mil millones para duplicar la capacidad de su red eléctrica

El presupuesto federal para 2026 trae consigo un marco ambicioso para la expansión del sistema eléctrico en Canadá, con una inversión superior a 50 mil millones de dólares. Este plan, presentado por el Ministro de Finanzas François-Philippe Champagne, busca posicionar a Canadá como un líder en energía eléctrica en el siglo XXI, estableciendo como prioridad la interconexión de redes provinciales y el desarrollo de líneas de transmisión de alta capacidad.

Entre las medidas destacadas, se incluye la ampliación del crédito fiscal dirigido a las inversiones en electricidad limpia, extendiéndose hasta 2040. Esto permitirá cubrir parte de los costes asociados a las líneas de electricidad intra-provinciales de mayor voltaje. Además, se estima que estas iniciativas tendrán un coste total de aproximadamente 2.4 mil millones de dólares en esta década, y se prevé una inversión adicional de 36.1 mil millones de dólares durante el periodo fiscal 2031-2042.

Compromisos hacia un futuro sostenible

El Gobierno de Carney ha fijado como meta duplicar la capacidad de la red eléctrica del país para 2050. Esta expansión es crucial para la descarbonización de la economía y para alcanzar los objetivos de neutralidad en emisiones de carbono de Canadá. La transición hacia vehículos eléctricos y la instalación de sistemas de calefacción eficientes son algunos de los cambios necesarios que incrementarán la demanda eléctrica.

El creciente uso de la inteligencia artificial y otras tecnologías energéticamente intensivas también contribuye a un panorama donde se requiere mayor capacidad de generación y distribución de electricidad. Según la estrategia de electrificación del gobierno, la inversión total alcanzará 115 mil millones de dólares para el año 2041-42, con 52 mil millones de dólares en nuevos compromisos incluidos en este presupuesto.

A pesar de estos planes, existe incertidumbre sobre la continuidad del financiamiento a largo plazo. Observadores del sector advierten que si un futuro gobierno decide cancelar estas medidas, podría dificultar significativamente el desarrollo de la infraestructura eléctrica del país. Hadrian Mertins-Kirkwood, investigador del Centro Canadiense de Alternativas de Políticas, subrayó la importancia de asegurar inversiones estables que posibiliten decisiones a largo plazo para los servicios públicos y los grandes inversores.

Inversión en energías renovables

El presupuesto también contempla 4 mil millones de dólares para la expansión de energías renovables y proyectos prioritarios en infraestructura eléctrica; un indicio claro de la intención del gobierno por corregir críticas relacionadas con la disminución de regulaciones para la generación de electricidad a partir de gas natural. Adicionalmente, se destinarán fondos para la instalación de más de 55,000 cargadores de vehículos eléctricos, en un esfuerzo por incentivar la adopción de automóviles de cero emisiones.

Esta serie de medidas no solo busca modernizar el sistema eléctrico canadiense, sino que también pretende responder a las cambiantes demandas del mercado y a los desafíos del cambio climático, reafirmando el compromiso del país en la transición hacia un futuro energético más sostenible.