Un equipo surcoreano ha realizado un análisis exhaustivo del cielo que pinta Vincent van Gogh en su icónica obra «La noche estrellada». La investigación se centra particularmente en la fecha del 22 de julio de 1889, en Saint-Rémy-de-Provence, y busca responder a la pregunta de cuánto refleja el cuadro la realidad astronómica de ese período. Esta propuesta plantea una revisión de los relatos cronológicos previamente aceptados, sugiriendo que el cielo representado en la pintura podría ser más acorde con una fecha posterior a la que tradicionalmente se ha atribuido.
Dirigido por Elijah Jeong-hyun Kim, un doctorando en la Universidad Kyung Hee que también lidera una empresa enfocada en telescopios, el estudio considera elementos astronómicos clave. Analizan la posición de la luna, que se presenta en fase menguante, así como la ubicación de Venus y las Híades, un grupo estelar de la constelación de Tauro. Todos estos factores, según los investigadores, apuntan a que el cielo visible en «La noche estrellada» podría corresponder a amaneceres poco antes del 22 de julio, sugiriendo que la obra podría haber sido pintada un mes más tarde de lo que se había creído.
Kim también visitó Francia en 2019 y experimentó personalmente las variaciones del cielo en las fechas alrededor de su investigación. Comentó que los cielos son siempre cambiantes, una consideración que Van Gogh, según él, podría haber tenido en cuenta al crear su obra. No necesariamente se trata de un solo momento específico, sino de un conjunto de días que contribuyeron a la creación de la pintura.
Reconstrucción del cielo: un enfoque técnico
Además de los aspectos astronómicos, el estudio examina las menciones de las cigarras en las cartas del artista, vinculándolas con el calor característico de julio y momentos críticos en su vida a finales de ese mes. Estos hallazgos se entrelazan con la interpretación histórica de sus cartas, aportando un contexto más profundo sobre su estado emocional en ese momento.
Para llevar a cabo esta fascinante investigación, el equipo utilizó el software “TheSkyX 10.5.0” y contrastó sus resultados con “Stellarium 25.2.0”, herramientas de simulación astronómica que permiten observar configuraciones celestes en diferentes momentos históricos. Sin embargo, los investigadores reconocen que esta metodología no proporciona información concluyente sobre cuándo exactamente comenzó Van Gogh a pintar o si realizó ajustes posteriores a la obra.
El análisis no solo está al alcance de expertos; herramientas como Stellarium son de código abierto y accesibles para cualquier persona interesada en la astronomía. También se cuenta con sistemas como el de la NASA, “Horizons”, que facilita obtener tablas de posición de cuerpos celestes en lugares determinados, lo que puede ser útil para validar aseveraciones más específicas relacionadas con la obra.
Para realizar un análisis serio sobre la veracidad de las afirmaciones sobre la pintura, también es esencial considerar factores como la contaminación lumínica, que afecta la visibilidad del cielo. Esto añade una capa adicional de complejidad a la reconstrucción histórica, ya que implica investigar tanto los datos astronómicos como las condiciones visibles en ese momento específico.
