La reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid ha marcado un hito en el ámbito laboral al reconocer la inteligencia artificial (IA) como un argumento válido para justificar despidos dentro del contexto de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE). Este fallo resalta cómo la adopción de nuevas tecnologías puede transformar no solo la forma de trabajar, sino también la estructura laboral de las empresas, especialmente en sectores como el de los videojuegos.
Actualmente, el uso de la inteligencia artificial como justificación de despidos es todavía un fenómeno poco común. Sin embargo, el crecimiento y la altísima competitividad en el sector tecnológico sugieren que esta tendencia podría volverse más habitual en el futuro. Este caso específico surgió a raíz de un despido de un guionista que impugnó su terminación, argumentando que debía considerarse nula.
Implantación de la inteligencia artificial en el despido
En el fallo, el tribunal examinó las alegaciones de un guionista que fue despedido bajo un ERE, cuya carta de despido no incluía la inteligencia artificial como motivo para su finalización, a diferencia de lo que ocurrió con una modeladora de gráficos 3D en la misma empresa. En este segundo caso, el despido fue calificado como procedente, lo que ha suscitado un debate sobre la aplicabilidad de la IA en procesos de despido.
El tribunal ha indicado que la implementación de la inteligencia artificial puede justificar la reducción de personal en estas circunstancias, al transformarse los modelos de producción y la demanda del mercado. En el caso de la modeladora 3D, la empresa argumentó que la inteligencia artificial no solo mejoraba la calidad del arte visual, sino que también permitía una mayor eficiencia, reduciendo así la necesidad de recursos humanos.
Contexto del ERE en el sector de videojuegos
El caso es emblemático porque revela cómo las empresas pueden alegar causas productivas al justificar despidos por medio de la tecnología. En este contexto, la empresa señaló que el uso de inteligencia artificial había permitido una notable reducción en el volumen de trabajo necesario, especialmente cuando los clientes mostraron preferencia por juegos con narrativas más sencillas.
La tecnología se presenta aquí como un actor clave, no solo en la mejora de procesos, sino también en la necesidad de ajustar la fuerza laboral a condiciones cambiantes en el mercado. Este ERE afectó a alrededor de 15 de los 80 empleados de la compañía, que enfrentaba serios problemas financieros, con pérdidas que se dispararon desde 646.297 euros hasta 3,5 millones en tan solo un año.
Viabilidad económica en tiempos difíciles
A medida que la empresa lidiaba con una disminución drástica en su facturación, pasando de cerca de 8 millones a 4,6 millones de euros, justificó que la adopción de la inteligencia artificial no fue la causa de los despidos, sino un cambio necesario en sus procesos productivos para asegurar su viabilidad económica. Al final del proceso, el tribunal avaló la decisión de la empresa, puesto que los despidos se sustentaron en argumentos de productividad más que en motivos técnicos.
Este fallo podría abrir un nuevo capítulo en las relaciones laborales, donde la inteligencia artificial juega un papel crucial en la reconfiguración de los trabajos y las necesidades del mercado. A medida que la tecnología avanza, será esencial que las empresas y los empleados se adapten a estas transformaciones en el entorno laboral.
