En el actual ecosistema digital, muchas empresas se cuestionan si la búsqueda con inteligencia artificial está impactando el tráfico de Google. Con el auge de herramientas como ChatGPT, es fundamental analizar cómo los usuarios interactúan con ambas plataformas. Recientemente, un informe de Similarweb reveló que el 93.7% de los visitantes de ChatGPT también accedieron a Google, mientras que un 14.1% de quienes visitaron Google hicieron lo propio con ChatGPT. Estos datos sugieren que, más que un reemplazo, estamos ante un fenómeno de solapamiento entre canales.
Es vital que las empresas no se dejen llevar por la tentación de pensar que los usuarios eligen uno de estos canales en lugar de otro. El hallazgo de Similarweb refleja cómo los consumidores pueden emplear múltiples trayectorias en su proceso de búsqueda. Un usuario puede preguntar a un asistente de IA sobre un producto, y luego realizar una búsqueda en Google, lo que complica la atribución de clics y conversiones. Este solapamiento debe ser interpretado con cautela, ya que no proporciona una comprensión clara de cómo se forman las decisiones de compra.
Un viaje de descubrimiento multifacético
El comportamiento de los consumidores ha evolucionado, quebrantando la antigua clasificación de los canales en que las marcas organizaban su estrategia de marketing. Hoy en día, un cliente podría consultar un asistente virtual para comparar opciones, buscar un nombre de marca en Google y, eventualmente, acceder al sitio de la empresa. Este trayecto puede abarcar varios sistemas antes de que se registre una acción medible.
La estadística de Similarweb no demuestra un secuenciado directo de acciones, aunque sugiere que muchos usuarios navegan entre diferentes plataformas sin que esto signifique que están dejando de lado una en favor de otra. Tratar a las audiencias de ChatGPT y Google como grupos separados puede llevar a errores en la planificación, generando sobre estimaciones y decisiones de presupuesto poco informadas.
Visibilidad frente a conversión
No se debe confundir la visibilidad en un asistente de IA con una conversión efectiva. Un usuario puede encontrar una marca a través de una respuesta de IA y luego buscarla por su nombre en Google. Este último acceso podría ser registrado como tráfico orgánico de Google, aunque la interacción con la IA haya sido lo que despertó el interés inicial. Por eso, el método del último clic es insatisfactorio para evaluar el efecto que la interacción con IA tiene sobre las decisiones de compra.
Google ha extendido sus herramientas de análisis, proporcionando datos sobre cómo las páginas aparecen en sus funciones de búsqueda generativa. Sin embargo, esto no incluye otras plataformas de IA, lo que crea un desafío adicional para las empresas que buscan comprender toda la imagen de su rendimiento en distintos canales. Se recomienda que las empresas mantengan métricas separadas para clicks de búsqueda, búsquedas de marca, leads cualificados y ventas, a fin de obtener una perspectiva clara del impacto de la visibilidad de IA.
Desarrollo de un plan de descubrimiento integral
Ante este panorama, la estrategia no debería consistir en dividir presupuestos entre Google y herramientas de IA. Es esencial adoptar un enfoque más holístico que no asuma que cada plataforma afecta a diferentes audiencias. La inversión debe dirigirse a los aspectos del marketing que facilitan que los consumidores encuentren y evalúen las marcas. Esto incluye asegurarse de que la información sobre productos y servicios esté actualizada y de que las preguntas clave que llevan a clientes potenciales hacia el sitio estén claras.
Además, las empresas deben revisar activamente la forma en que aparecen en los motores de respuesta y los asistentes de IA, así como en Google. Conectar los equipos de marketing y sus informes permitirá obtener una visión más profunda y precisa sobre cómo los diferentes canales funcionan en conjunto, evitando caer en la trampa de declarar a una plataforma como ganadora y a otra como perdedora basándose solamente en datos de un mes.
El solapamiento del 93.7% entre ChatGPT y Google no sugiere que alguna de estas plataformas esté en peligro, ni que la búsqueda de IA esté restando tráfico. Más bien, señala la necesidad de ser meticulosos en nuestras interpretaciones: los clientes ahora tienen múltiples formas de descubrir una marca, y es crucial que las empresas entiendan ambos momentos en el viaje del consumidor para tomar decisiones más informadas.
