La XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid ha sido el escenario para el lanzamiento de Colombia 2050, una obra que aborda los retos y oportunidades que enfrentará el país en los próximos 25 años. Publicado por Penguin y coeditado por Fernando Carrillo y Andrée Viana, el libro reúne las voces de 65 autores, quienes reflexionan sobre temas cruciales para la transformación de Colombia y de América Latina en su conjunto.
Durante la presentación, Carrillo, exministro de Justicia de Colombia y actual vicepresidente del Grupo Prisa, subrayó la importancia de la democracia como “el método central” para contrarrestar corrientes autoritarias en el continente. Celebró la reciente victoria de los demócratas en las elecciones de medio término en Estados Unidos, considerándola un triunfo de valores democráticos que sustentan tanto la Declaración de Independencia de Estados Unidos como la Constitución colombiana de 1991.
Con más de 700 páginas, el libro analiza temas esenciales como la desigualdad, la violencia y la justicia, buscando cada vez un enfoque diverso a través de «parejas de autores que piensen de manera distinta» sobre un mismo asunto. Entre los destacados participantes se encuentran figuras como el exvicepresidente Óscar Naranjo, la directora de ONU Turismo Natalia Bayona y el exministro de Defensa Gabriel Silva.
Propuestas para un cambio integral
A pesar de su enfoque específico en Colombia, los autores defienden que las propuestas del libro son aplicables a toda la región. Naranjo, por ejemplo, aboga por un modelo de seguridad que desafíe la idea de que la respuesta violenta es siempre la solución. Criticó la ideología que ha mantenido a la política de seguridad latinoamericana estancada, resaltando la necesidad de adaptarse a una criminalidad que se ha vuelto más transnacional y tecnológica.
La relación entre seguridad y desarrollo económico también fue un punto clave en la intervención de Bayona. La responsable de ONU Turismo enfatizó que la confianza y la seguridad son fundamentales para establecer un sector turístico fuerte y sostenible en Colombia, un país rico en diversidad cultural y territorial. Además, subrayó la importancia de fomentar el emprendimiento, especialmente a través de pequeñas y medianas empresas.
Por su parte, Gabriel Silva abordó las complicaciones de la política exterior colombiana, caracterizada por una relación ambivalente con Estados Unidos y un notorio distanciamiento de Europa. Propuso fortalecer la capacidad institucional para crear consensos en política exterior, lo que podría contribuir al objetivo final de soberanía del país.
Frente a las críticas a la democracia, Carrillo defendió la necesidad de fortalecer las instituciones y aseguró que los problemas radican en “malos políticos haciendo malas políticas”. La hoja de ruta propuesta en Colombia 2050 se presenta como una “política de Estado” capaz de transformar tanto el presente como el futuro del país.
