Trump impulsa una estrategia para reducir el coste del combustible en EE. UU. utilizando diésel rojo.

Trump impulsa una estrategia para reducir el coste del combustible en EE. UU. utilizando diésel rojo.

Donald Trump está considerando implementar nuevas estrategias para abordar el alza de precios del diésel en Estados Unidos. Según informes, el mandatario planea flexibilizar las restricciones actuales sobre el uso de diésel rojo, un tipo de combustible que está exento del impuesto federal. Se anticipa que el anuncio formal del plan se realice en los próximos días, lo que podría marcar un cambio significativo en la manera en que se utiliza este combustible en el país.

En la actualidad, el diésel rojo se emplea principalmente en actividades que no implican el tránsito por carretera, como la maquinaria agrícola. Sin embargo, con la posible nueva regulación, se permitiría su uso en vehículos de carretera, lo que podría llevar a una reducción inmediata de precios en el ámbito minorista. Este cambio traería un alivio notable para los consumidores, así como para sectores industriales que dependen del diésel.

La propuesta podría beneficiar especialmente a agricultores, camioneros y otros grandes usuarios de diésel, dado que el combustible es una pieza clave en la economía estadounidense. La medida se suma a la presión ejercida por Trump sobre los líderes del G7 para que se liberen reservas de petróleo y diésel, orientadas a controlar la escalada de precios. El acuerdo alcanzado el pasado viernes permitirá liberar hasta 100 millones de barriles en un plazo de cuatro meses.

La preocupación por el precio del combustible es palpable. Aún sin un anuncio oficial, la crisis del diésel ha llevado a que el precio del galón supere los 6 dólares, alcanzando incluso 6,52 dólares según la American Automobile Association. Esta cifra supera con creces los 3,76 dólares que los consumidores pagaban antes del conflicto entre Estados Unidos e Irán, y ha tenido un impacto negativo en diversas industrias, abarcando desde el transporte hasta la agricultura.

Además, el presidente francés, Emmanuel Macron, ha corroborado que no habrá restricción en las exportaciones de diésel entre los países del G7. Sin embargo, Trump había mencionado la posibilidad de prohibir estas exportaciones como un último recurso, lo cual permanece en el aire dependiendo de la efectividad de las medidas implementadas. La situación sigue siendo volátil y podría verse afectada si los precios no comienzan a descender pronto.