La reciente decisión del consejo de administración de Telefónica marca un nuevo enfoque en la relación entre la empresa y sus accionistas. Con el objetivo de incrementar la participación en las juntas generales, se ha aprobado una política que contempla la posibilidad de otorgar primas de asistencia y dividendos, condicionados al nivel de participación de los accionistas. Esta iniciativa fue comunicada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y se alinea con las recomendaciones del Código de Buen Gobierno de las Sociedades Cotizadas.
Telefónica busca así fortalecer el gobierno corporativo y la representación del capital en sus decisiones, fomentando una participación más activa e informada de sus accionistas. Si bien este nuevo marco no establece cuantías específicas, sí permitirá al consejo decidir, para cada convocatoria, la implementación de incentivos, su importe y condiciones.
Incentivos para la Participación
La política aprobada contempla principalmente dos modalidades de incentivos: una prima de asistencia en metálico y un dividendo condicionado. La prima de asistencia se ofrecerá a aquellos accionistas que participen en las juntas de manera presencial o a través de medios telemáticos, siempre que cumplan con ciertas condiciones, como la inscripción de las acciones a su nombre con al menos cinco días de antelación a la reunión.
Por otro lado, el dividendo condicionado está subordinado a que se alcance un umbral específico de participación en la junta. Este dividendo también deberá ser aprobado por los accionistas durante la reunión, y se concederá a todos los accionistas que estén legitimados, independientemente de su participación efectiva.
Ambas modalidades de incentivo son parte de un esfuerzo más amplio para incentivar la participación sin comprometer la integridad del proceso de votación. Es importante destacar que los incentivos no podrán estar vinculados al sentido del voto ni utilizarse para influir en decisiones específicas o obstaculizar ofertas públicas de adquisición y otras iniciativas de accionistas.
La iniciativa también incluye medidas para asegurar que cualquier incentivo económico sea razonable y no comprometa la estabilidad financiera de Telefónica. El consejo, junto con la Comisión de Nombramientos, Retribuciones y Buen Gobierno, evaluará el coste y el impacto que estos incentivos puedan tener sobre la participación de los accionistas, prestando especial atención a aquellos de menor peso en el capital.
Finalmente, la política establece que se debe justificar y comunicar tanto la existencia como la cuantía de los incentivos en cada convocatoria, asegurando transparencia y claridad en el proceso. Esto podría convertirse en un modelo a seguir por otras empresas cotizadas, demostrando la necesidad de involucrar a los accionistas de manera más proactiva en la gobernanza corporativa.
