La Reserva Federal contempla un nuevo aumento de tasas antes de finalizar 2026.

La Reserva Federal contempla un nuevo aumento de tasas antes de finalizar 2026.

Las actas de la última reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), celebrada en septiembre, revelan que la mayoría de sus miembros considera apropiada una nueva subida de los tipos de interés antes de finalizar 2026. Este escenario sugiere un posible endurecimiento de la política monetaria en las próximas reuniones del banco central, aunque los responsables enfatizan que las decisiones no están predeterminadas.

Según los participantes del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC), cada encuentro se abordará con una «mentalidad abierta». Las futuras decisiones sobre los tipos de interés estarán condicionadas por la información disponible y su impacto en las perspectivas económicas y el equilibrio de riesgos.

Inflación como prioridad

La inflación se mantiene como uno de los principales puntos de preocupación para la Fed. En las actas se destaca que los miembros del Comité consideran que la inflación sigue siendo elevada, lo que justifica mantener un rango objetivo de los fondos federales más alto. Este enfoque responde a las proyecciones económicas actuales y a un cambio en la percepción de los riesgos que enfrenta la economía.

El índice de precios del gasto en consumo personal (PCE), una referencia clave para la política monetaria, se sitúa actualmente en un 3,4%. Por su parte, la tasa subyacente, que excluye los componentes más volátiles, alcanza el 3%. Ambas cifras superan el objetivo de inflación del 2% establecido por la Fed, lo que crea presiones adicionales para controlar el aumento de los precios.

Fortaleza económica

La actividad económica en Estados Unidos también influye en la toma de decisiones de la Fed. Recientemente, la Administración estadounidense revisó al alza el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) correspondiente al segundo trimestre de 2026, situándolo en un 2,2%, frente al 1,5% de la estimación previa. Este ajuste refleja un dinamismo económico mayor al inicialmente pronosticado.

Además, el crecimiento del primer trimestre ha sido revisado de un 2,1% a un 2,5%. Esta confluencia de datos sugiere que la economía estadounidense mantiene un crecimiento sólido, lo que permite a la Fed considerar la posibilidad de endurecer su política monetaria en un contexto de inflación todavía por encima de los niveles deseados.

A pesar de la atención hacia una potencial subida de tipos, las actas subrayan que no hay decisiones firmes adoptadas. Los responsables de la Fed han reiterado su compromiso de evaluar los datos relativos a la inflación, el empleo y la actividad económica antes de concretar cualquier medida adicional antes del final del año.