La reforma del Estadio de Gran Canaria avanza con paso firme. La UTE formada por las constructoras OHLA y Sando ha sido seleccionada para ejecutar las obras, totalizando un importe de 192,88 millones de euros sin IGIC, cifra que se eleva a 206,39 millones al incluir el impuesto correspondiente en las Islas Canarias. La adjudicación, aprobada por el Instituto de Deportes del Cabildo de Gran Canaria el 28 de octubre, marca el cierre de un proceso licitatorio que inicialmente dejó vacío el primer concurso.
El resultado de la segunda licitación, que aumentó el presupuesto máximo a 234,8 millones, permitió atraer la atención de diversas empresas del sector. Con una oferta 26,55 millones de euros por debajo del presupuesto establecido durante esta segunda convocatoria, OHLA y Sando lograron destacarse frente a sus competidores, incluidos Ferrovial y Sacyr. Para garantizar el cumplimiento del contrato, la UTE ganadora ha constituido un aval de 10,97 millones de euros, distribuidos entre ambas empresas.
Un proceso de licitación reñido
La primera licitación, celebrada en junio, no recibió propuestas, lo que llevó al Cabildo a convocar un nuevo concurso. Este segundo intento fue mucho más exitoso, gracias a la mayor inversión disponible. La evaluación de las propuestas resaltó las fortalezas de la oferta ganadora, que obtuvo 83,01 puntos en total, destacándose especialmente en los criterios de seguridad, salud y sostenibilidad. El compromiso de reciclar al menos el 85% de los residuos generados es una de las promesas clave de la UTE.
Las propuestas presentadas fueron muy competitivas, con diferencias mínimas en los puntajes. Mientras que la candidatura de OHLA y Sando destacó en valoración técnica, colocándose en el primer puesto, Ferrovial y Constructora San José obtuvieron el segundo lugar, mostrando así la calidad y profesionalismo del sector.
La transformación del Estadio de Gran Canaria
El proyecto, diseñado por L35 Arquitectos, prevé una transformación completa del estadio, que incluye la modernización de sus instalaciones y la adaptación del espacio para cumplir con los estándares de la FIFA, la UEFA y la Real Federación Española de Fútbol. La capacidad del recinto se verá incrementada significativamente, pasando de 32.418 a 44.020 asientos. Las reformas tienen como objetivo específicamente preparar el estadio para posibles partidos del Mundial de 2030.
Con un calendario que establece la finalización de las obras en 2029, se espera que la gestión administrativa y la obtención de los permisos necesarios avancen sin contratiempos. La adjudicataria tendrá un plazo de diez días hábiles desde la resolución para presentar la documentación exigida y, siempre que no haya recursos que suspendan la firma, la formalización del contrato podría llevarse a cabo en un breve plazo de cinco días.
