El mercado de carnes alternativas basadas en plantas ha atravesado un periodo complicado, transformándose en un símbolo en las recientes controversias culturales sobre la alimentación. En medio de este escenario, MorningStar Farms, pionero en el sector, ha decidido actualizar su imagen para reafirmar que las alternativas cárnicas no son un fenómeno reciente y seguirán presentes en los estantes.
Fundada en 1974 y adquirida en 1999 por Kellogg (ahora Kellanova), MorningStar ha ido ampliando su oferta desde sus icónicas Bacon Strips y Sausage Patties hasta platillos más contemporáneos como los Korean BBQ Riblets y Buffalo Chik’n Patties. Este mes, el brand lanzó una nueva imagen en colaboración con la agencia Design Bridge and Partners, que incluye tipografía renovada, una paleta de verdes vibrantes y un diseño retro que evoca su legado y busca destacar en los lineales de los supermercados.
El lanzamiento de esta nueva marca llega en un momento crítico para la categoría de carne alternativa. Competidores como Beyond y Impossible Foods enfrentan caídas en sus ingresos y han implementado rebranding, mientras que otras startups, como Nowadays, han cerrado sus puertas. Las carnes sintéticas se han vuelto un punto de fricción en un debate mayor sobre sostenibilidad y estilo de vida.
Nuevas estrategias en el mercado de carnes alternativas
En este contexto, MorningStar no se inclina por un bando en la disputa ideológica sobre la carne falsa. En su lugar, enfatiza su larga trayectoria de 52 años en el negocio, enviando un mensaje claro: las alternativas basadas en plantas han existido durante décadas y no deben ser percibidas como algo extraño o intimidante.
Justo hace unos años, el sector de carnes alternativas estaba en auge. En 2019, las acciones de Beyond alcanzaron un máximo histórico de $234, y en 2022, Impossible reportó un aumento significativo en sus ventas. Sin embargo, la situación actual es drásticamente diferente. Las acciones de Beyond han caído a aproximadamente $8, una disminución del 88% en comparación con el año anterior. Además, el popular McPlant de McDonald’s fue descontinuado y se reintrodujo la carne en el menú de Eleven Madison Park.
Los expertos sugieren que tanto la carne como sus alternativas se han cargado de simbolismo político, reflejando divisiones en la opinión pública sobre la salud y el medio ambiente. En este contexto, MorningStar opta por una tercera vía con su rebranding, evitando las polarizaciones actuales y destacando su historia en el segmento de carne alternativa.
Creatividad y diseño en la nueva identidad
El proceso de rebranding de MorningStar busca centrar su herencia y ayudar a los consumidores a identificar los beneficios que valoran, como el sabor y el contenido proteico. Para capturar sus raíces, el equipo creativo de Design Bridge exploró elementos de la década de 1970, un tiempo donde la conciencia sobre el consumo responsable comenzaba a florecer.
Los nuevos empaques incorporan ilustraciones estilizadas, inspiradas en grabados de la época, que destacan ingredientes clave como trigo y soya. Este sistema visual sirve para atraer la atención hacia afirmaciones importantes, como el hecho de que la marca existe desde 1974 y no contiene productos animales ni antibióticos.
Con un enfoque en crear una experiencia visual atractiva y orgánica, el nuevo logo utiliza una tipografía retro que combina la estética de los 70 con un diseño moderno, distanciándose de la anterior imagen minimalista y clínica. Esta evolución busca reflejar un acercamiento más auténtico hacia la comida real, alejándose de las connotaciones de laboratorio.
Reacciones iniciales al rebranding sugieren que esta estrategia está ayudando a mejorar el reconocimiento de marca y la navegación en los estantes de los supermercados. Si MorningStar logra consolidar su rebranding, podría demostrar que las empresas de carne alternativa pueden mantener una base de clientes sin caer en la politización del segmento.
