El reciente anuncio de Microsoft sobre una reducción del 2.1% de su plantilla global, lo que equivale a aproximadamente 4,800 despidos, ha despertado inquietud entre sus empleados restantes. Este ajuste forma parte de una estrategia más amplia de reestructuración. Según la ejecutiva Amy Coleman, Chief People Officer, la empresa se ha comprometido a gestionar este proceso de forma reflexiva, otorgando apoyo a quienes han perdido su trabajo mientras sus empleados actuales enfrentan un futuro incierto.
La incertidumbre generada por las reestructuraciones puede impactar gravemente la productividad. Los empleados se ven abrumados por la preocupación en lugar de enfocarse en sus proyectos, lo que puede derivar en dudas y comportamientos indecisos en el trabajo. Es fundamental que los líderes de Microsoft y de otras organizaciones con situaciones similares trabajen en reconstruir la confianza de sus equipos para evitar que esta ansiedad colectiva afecte el desempeño.
El primer paso: Autogestión para líderes
Según Manfred Kets de Vries, profesor emérito en INSEAD, uno de los desafíos más grandes para un líder es el manejo personal durante crisis. Los líderes también enfrentan incertidumbres laborales, y cómo respondan a estos cambios influenciará a su equipo. Si los líderes muestran pánico, esto puede provocar un efecto de reacción en cadena que afecte a todos. En cambio, si logran mantener la calma, ayudarán a sus empleados a hacer lo mismo.
Es natural sentir inquietud ante despidos, pero es importante que los líderes se tomen el tiempo necesario para procesar sus emociones. Esto puede lograrse a través de la reflexión personal, el diálogo con compañeros o la escritura. Reconocer y explorar estos sentimientos es clave para guiar al equipo en un clima emocional más estable.
Crear un ambiente de incertidumbre segura
Después de un despido masivo, el deseo de los empleados por recibir certezas puede ser intenso; sin embargo, proporcionar garantías absolutas es un riesgo. En el caso de Microsoft, se anticipan más cambios, así que la empresa debe aceptar la incertidumbre. Transmitir un ambiente de «incertidumbre segura» puede empoderar a los empleados en lugar de paralizarlos. Mientras que la incertidumbre peligrosa trae consigo miedo, la incertidumbre controlada puede fomentar la creatividad y la apertura hacia el futuro.
Para lograr esto, los líderes deben facilitar conversaciones donde los empleados puedan expresar sus inquietudes. Esto implica aceptar y validar la incertidumbre y abrir espacios para discutir posibilidades y preocupaciones de manera honesta.
Establecer un impulso hacia adelante
Reorganizar una compañía tras una ola de despidos no es un proceso inmediato, lo que puede ralentizar la productividad. Las personas tienden a jugar a lo seguro cuando se enfrentan a nuevas expectativas y presiones, lo que a menudo resulta en un descenso en el rendimiento. Para contrarrestar esto, los líderes deben fomentar un sentido de logro entre los equipos, recordándoles su historial de éxitos y animándolos a tomar pequeños pasos hacia adelante.
Es crucial que los líderes mantengan una actitud de confianza en sus equipos, reflejando esta certeza tanto en palabras como en acciones. Proporcionarles desafíos y oportunidades para mostrar sus capacidades puede contagiar esa confianza, fomentando un ambiente de trabajo más proactivo.
Microsoft ha dejado claro que su enfoque hacia los despidos no solo considera a quienes han salido, sino también a aquellos que continúan. Una estrategia reflexiva para reconstruir la confianza en la plantilla es esencial para estabilizar el clima laboral y, a la larga, propulsar el desempeño de la organización.
