La legalidad de conducir bajo efectos del tabaco: lo que debes saber

La legalidad de conducir bajo efectos del tabaco: lo que debes saber

La última campaña de vigilancia y control de distracciones al volante, impulsada por la Dirección General de Tráfico (DGT) entre el 5 y el 11 de octubre, ha dado resultados significativos en la detección de infracciones. Durante este período, se controlaron más de 422.000 vehículos, lo que culminó en la formulación de 9.245 denuncias por diversas conductas que afectan la atención del conductor.

El uso indebido del teléfono móvil fue la causa principal de las sanciones, con 3.816 denuncias registradas, representando el 41,3% del total. Además, se hicieron advertencias por conducir utilizando auriculares, que sumaron 441 denuncias, y por no abrocharse el cinturón de seguridad al iniciar la marcha, otra que acumuló 421 infracciones.

Entre los datos destacados de esta campaña se encuentran 29 denuncias específicas por fumar al volante, lo que genera interrogantes sobre la legalidad de esta práctica mientras se conduce. Para aclarar esta incógnita, es importante señalar que, en España, fumar mientras se conduce no está prohibido por ley. Sin embargo, la normativa exige que el conductor mantenga su capacidad de movimiento, un campo de visión adecuado y atención constante en la conducción.

La normativa sobre fumar al volante

Las denuncias relacionadas con fumar se emiten solo si el comportamiento del conductor se considera que pone en riesgo su seguridad o la de otros usuarios de la vía, como cuando el conductor busca su paquete de tabaco o intenta encender un cigarrillo mientras maneja. Las acciones que podrían justifican una multa dependen, en última instancia, de la interpretación del agente que realiza la inspección.

Si bien el simple hecho de sujetar un cigarrillo no constituye automáticamente una infracción, cualquier desviación significativa en la atención del conductor puede ser castigada. Específicamente, si el agente percibe que fumar está interferiendo con la capacidad de conducir de forma segura, podría formular una denuncia.

Consecuencias y multas

Cuando fumar al volante se considera un acto de conducción negligente, la sanción puede ser de hasta 200 euros, sin pérdida de puntos en el carné de conducir. Sin embargo, la multa puede variar según la situación específica que dé lugar a la denuncia, desde desviar la mirada brevemente para encender un cigarro, hasta situaciones más graves que podrían involucrar casi causar un accidente por una grave falta de atención.

Aparte de fumar, arrojar colillas o cualquier otro objeto que pueda provocar daños o incendios está tipificado como una infracción muy grave en la ley española. Esta conducta puede conllevar una multa de hasta 500 euros y la retirada de seis puntos del carné de conducir, reflejando la severidad con la que se trata esta clase de distracción al volante.