La inteligencia artificial generativa está transformando diversas industrias, generando un aumento notable en la productividad de los trabajadores en sectores como el privado. Sin embargo, en el ámbito gubernamental, la implementación de esta tecnología presenta desafíos significativos. Muchos empleados públicos aún desconocen cómo aplicar la IA en su trabajo diario, lo que limita el potencial de mejora en los servicios públicos.
De acuerdo con un informe de InnovateUS, una iniciativa sin fines de lucro que ha capacitado a más de 250,000 trabajadores del gobierno en habilidades digitales y tecnologías innovadoras, existe una brecha considerable entre las innovaciones en IA y su uso práctico en el sector público. A lo largo de talleres gratuitos, los empleados intercambian experiencias sobre cómo la IA puede optimizar distintos procesos, desde la entrega de beneficios hasta la revisión del desempeño laboral.
Desafíos en la adopción de IA
Un hallazgo clave del estudio revela que el 51% de los encuestados nunca había utilizado la tecnología de IA antes de participar en el curso de fundamentos. Además, un 14% había experimentado con ella de forma personal, pero aún no la utilizaba en su trabajo. Este fenómeno se debe a la incertidumbre sobre la aplicabilidad y la autorización para usar la tecnología, tanto en empleados como en sus supervisores.
Dentro del personal que no estaba utilizando IA, el 28% consideraba que no era relevante para su trabajo, el 23% no sabía cómo utilizarla y el 19% no estaba seguro de si se le permitía su uso. Esta confusión pone de relieve la necesidad de una formación más estructurada y accesible que facilite la implementación efectiva de IA en las agencias gubernamentales.
Los líderes deben prestar atención a estas inquietudes y ofrecer no solo acceso a herramientas, sino también ejemplos concretos y oportunidades de práctica. De esta manera, se puede fomentar una cultura de aprendizaje que ayude a los empleados a encontrar soluciones específicas a retos del servicio público.
Ganas significativas de los principiantes
Uno de los hallazgos más optimistas muestra que los trabajadores con menos familiaridad con la IA experimentan las mayores mejoras en sus habilidades tras recibir capacitación. Aquellos que ingresaron al curso sin confianza reportaron avances significativos en su percepción de competencia en el uso de IA.
Este fenómeno también se ha observado en el sector privado, donde los empleados con menos experiencia han logrado mejoras notables en su desempeño laboral al incorporar herramientas de inteligencia artificial. Estos resultados sugieren que los programas de capacitación deberían dirigirse a aquellos que recién comienzan, evitando centrarse solo en los adoptantes entusiastas, quienes ya tienen un nivel de habilidad más alto.
De tareas efectivas a servicios públicos mejorados
Cuando se les preguntó cómo planeaban usar la IA, muchos participantes mencionaron tareas como redactar informes y resumir documentos, con menos énfasis en cómo esto podría traducirse en una mejora en la accesibilidad o la participación ciudadana. Este patrón indica que es esencial conectar el aprendizaje individual con los resultados organizacionales en términos de eficiencia del servicio público.
La capacitación no solo debe enfocarse en mejorar la productividad personal, sino también en cómo las economías de tiempo y recursos repercuten en la satisfacción del ciudadano. Por ejemplo, ¿la agilización de procesos reduce los tiempos de espera para recibir beneficios? ¿Se traduce esto en una mayor participación de los ciudadanos en la toma de decisiones? Evaluar si estas relaciones se mantienen en la práctica será crucial para medir el verdadero impacto de la IA en el sector público.
El camino por delante
Este primer informe representa solo el inicio de un proceso más amplio. Las encuestas realizadas ofrecen una visión preliminar de la efectividad de la capacitación, pero aún necesitan ser complementadas con estudios que analicen la retención del conocimiento y su aplicación práctica a lo largo del tiempo. El objetivo es seguir investigando qué métodos de aprendizaje benefician más a diferentes grupos de trabajadores y cómo el apoyo gerencial puede influir en el éxito de esas capacitaciones.
A medida que se expande la población de aprendices y las oportunidades de formar redes de aprendizaje, es fundamental conectar los resultados formativos con medidas administrativas del rendimiento en el servicio. Esto podría incluir el análisis de tiempos de espera, la precisión en la resolución de casos y el acceso a servicios.
En un contexto donde existe desconfianza hacia la IA, el sector gubernamental tiene la oportunidad de demostrar cómo esta tecnología puede tener un impacto positivo en la vida de los ciudadanos. Al capacitar a los servidores públicos en el uso responsable y creativo de la IA, se abre un camino hacia la mejora de los servicios y el fortalecimiento de la confianza en las instituciones.
