El destacado rendimiento de las acciones tecnológicas ha tomado un giro inesperado gracias al CEO de Nvidia, Jensen Huang. En un contexto donde el Nasdaq y Wall Street enfrentaban un panorama complicado, las palabras de Huang han llevado a los tres principales índices de Estados Unidos a cerrar en positivo. El Nasdaq 100, que inicialmente comenzó la jornada con caídas superiores al 1%, terminó con un leve repunte del 0,08%. El S&P 500 también recuperó terreno, con un avance del 0,3%, mientras que el Dow Jones destacó con una subida del 1,08%.
A pesar de esta recuperación, el sector tecnológico sigue bajo presión debido a la preocupación sobre el elevado gasto relacionado con inteligencia artificial que muchas empresas están realizando. Este gasto, relacionado con un alto endeudamiento, se vuelve aún más complicado de rentabilizar con el aumento en los costos de crédito, un temor que se intensificó tras los recientes eventos relacionados con CoreWeave.
En un evento celebrado en Estocolmo, Huang aseguró que «la fortaleza de CoreWeave mejora cada día» y que su coste de capital está disminuyendo. Estas declaraciones sirvieron para calmar a los inversores, quienes habían tomado parte en una jornada de ventas masivas en tecnología. Sin embargo, los temores persistentes sobre el financiamiento en el sector se vieron agravados por el último anuncio del Índice de Precios de Producción (IPP), que alcanzó un 6,3% en septiembre, el mayor incremento interanual desde diciembre de 2022.
A pesar de la ligera subida del Nasdaq 100, que intentaba evitar otra jornada en rojo después de perder cerca del 2% recientemente, el mercado experimentó también avances en sectores no tecnológicos. Empresas como Walmart, Merck y Nike reportaron subidas del 2%, 1% y 6,5% respectivamente, contribuyendo a un cierre positivo general.
Dentro del sector tecnológico, la presión continuó, especialmente sobre las acciones de semiconductores. Aunque algunas compañías como Micron lograron presentar incrementos, nombres más grandes como Intel y AMD registraron pérdidas. Notablemente, CoreWeave salió adelante con un aumento del 5,9%, recuperándose de un desplome del 15% tras las afirmaciones de Huang sobre su estabilidad financiera.
Desafíos en los Mercados Asiáticos
En Asia, el escenario se tornó sombrío, especialmente en el índice surcoreano Kospi, que cerró con una caída del 7,5%, destacando las preocupaciones sobre el financiamiento de la infraestructura de inteligencia artificial. Otras compañías tecnológicas también hicieron eco de estas inquietudes, incluyendo SK Hynix y Samsung Electronics, que registraron pérdidas significativas. Este desplome en Corea del Sur llevó a la suspensión temporal de operaciones en el índice, destacando la alta volatilidad del mercado en 2026.
A pesar de que otros índices asiáticos, como el Nikkei y el Taiex, también mostraron caídas, el Kospi fue el más afectado. Las preocupaciones por los costos de financiación continúan afectando la confianza de los inversores en toda la región, frente a un panorama global incierto.
Impacto en Europa y Mas Allá
El impacto de estas tendencias también se ha dejado notar en Europa, donde, aunque las caídas no han sido tan pronunciadas, se registraron descensos en empresas clave del sector tecnológico como ASML e Infineon. Estos movimientos reflejan una menor exposición a la tecnología en comparación con los mercados estadounidenses, aunque aún presentan riesgos significativos.
A pesar de los buenos resultados financieros reportados por algunas empresas, como Anthropic y TSMC, estas no lograron calmar la inquietud del mercado. Anthropic anunció ingresos de hasta 16.800 millones de dólares, mientras TSMC reportó beneficios históricos. Sin embargo, las acciones de ambas compañías tampoco se sostuvieron en medio de un clima adverso y un incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro, que atraen a los inversores lejos del mercado de renta variable.
La creciente preocupación por la inflación y la política monetaria de la Reserva Federal en Estados Unidos también sigue pesando sobre el mercado, complicando una recuperación que, aunque se percibe, es frágil y dependiente de factores externos. Los inversores están buscando refugio en el mercado de bonos, que ofrece rendimientos atractivos, mientras analizan cada detalle de la evolución económica.
La situación actual refleja un momento crucial para el sector tecnológico y su capacidad para afrontar desafíos en un entorno de elevada incertidumbre económica y geopolítica. Los próximos meses serán determinantes para evaluar cómo las empresas del sector se adaptan y evolucionan en este complicado escenario.
