La inteligencia artificial (IA) está comenzando a transformar el sector de la salud, ofreciendo nuevas oportunidades para mejorar la atención médica y la eficiencia de los procesos. Sin embargo, a pesar del entusiasmo que rodea a esta tecnología, muchas instituciones no están logrando adoptar estos avances de manera efectiva. La diferencia en la implementación de la IA en la salud comparada con otras industrias es notable y podría tener implicaciones significativas para el futuro de la atención médica.
En Estados Unidos, el interés público por la IA aplicada a la salud es evidente. Aproximadamente un tercio de los adultos han recurrido a chatbots para obtener información médica, y uno de cada cuatro lo ha hecho en el último mes. Este fenómeno muestra que, particularmente entre los jóvenes y personas con dificultades de acceso a médicos, existe una fuerte demanda por alternativas a la atención médica tradicional. No obstante, esta tendencia también plantea serios riesgos: cuando un chatbot proporciona información incorrecta, las consecuencias a menudo afectan a quienes menos pueden soportarlas.
Los médicos, por su parte, también están adoptando la IA de manera autónoma. Un claro ejemplo de esto es OpenEvidence, una plataforma de referencia clínica que ha visto un crecimiento impresionante, pasando de tres millones de consultas al mes a dieciocho millones en solo un año. Sin embargo, aunque la adopción individual es común, la verdadera transformación dependerá de una integración más amplia de la IA en los sistemas de atención médica.
Desafíos en la adopción de IA en salud
A pesar del incremento en la inversión en inteligencia artificial, se ha reportado que un 88% de los proyectos piloto de IA no llegan a producción, y solo una de cada diez empresas ha reportado mejoras significativas en productividad en los últimos tres años. Esta brecha entre la expectativa y la realidad subraya la necesidad de que los líderes en el sector comprendan que la IA no debe ser tratada como software tradicional. La IA no se crea de manera lineal y es inherentemente probabilística, dependiendo en gran medida de sus datos de entrenamiento.
A medida que evolucionan las prácticas de salud, el desafío no radica únicamente en la tecnología misma, sino en la mentalidad con que se aborda su implementación. La gestión de la IA con una visión restringida puede obstaculizar el progreso necesario para beneficiarse de sus capacidades transformadoras.
Un enfoque renovado: la filosofía de «wayfinding»
Para superar estos desafíos, se propone adoptar una metodología llamada «wayfinding», que implica navegar a través de la incertidumbre sin tener un destino claro. Este enfoque no solo es un cambio en la estrategia técnica, sino también en la filosofía de liderazgo. Se fundamenta en características como la curiosidad y la humildad, promoviendo un entorno donde los equipos se sientan seguros para aprender y admitir lo que no saben.
Dentro de este marco, los líderes de atención médica pueden seguir tres estrategias clave:
- Definir el problema con claridad: Identificar preguntas específicas y relevantes sobre la salud puede llevar a soluciones que realmente aporten valor. Por ejemplo, predecir el riesgo de cáncer de mama a cinco años a partir de una mamografía es un enfoque concreto que tiene un gran potencial.
- Asegurar la calidad de los datos: La efectividad de un modelo de IA depende de la calidad de su base de datos, por lo que es esencial recopilar datos adecuados antes de proceder con el entrenamiento del modelo.
- Reestructurar el trabajo: Es fundamental diseñar sistemas que integren adecuadamente a humanos y a agentes inteligentes. Esto incluye considerar cómo los expertos pueden aplicar sus habilidades junto con herramientas de IA, evitando que la tecnología desluzca la intervención humana.
A medida que el sector sanitario busca adoptar soluciones de IA, un enfoque estructurado y enfocado puede ser clave para superar las barreras actuales y desbloquear el potencial transformador de esta tecnología. En un campo donde cada pequeño cambio puede tener un impacto masivo en la vida de las personas, un enfoque estratégico en la implementación de la IA podría representar un paso hacia adelante en la calidad de la atención médica.
