El ecosistema de startups de inteligencia artificial (IA) en Europa está en plena expansión, registrando cifras récord en cuanto a financiación. En la primera mitad de 2026, estos emprendimientos recaudaron $23 mil millones, lo que representa un crecimiento del 130% respecto al año anterior y un 55% del total de la inversión de capital de riesgo en la región. Sin embargo, esta inyección de capital plantea un interrogante crítico: ¿cómo puede Europa maximizar el valor de esta tecnología y mantener el control sobre sus datos?
En el marco de la conferencia HumanX, celebrada en Ámsterdam, líderes del sector coincidieron en que, aunque la financiación es crucial, no es suficiente. Fabrizio Del Maffeo, fundador y CEO de Axelera AI, y Mehdi Ghissassi, director de producto de AI71, argumentaron que las decisiones de compra y las políticas gubernamentales son elementos clave que pueden determinar el éxito y la sostenibilidad de las startups en el sector.
Oportunidades en infraestructura y aplicaciones
Del Maffeo resaltó que el futuro de la IA se alejará de los centros de datos centralizados hacia dispositivos más cercanos al usuario, demandando chips específicos que optimicen el procesamiento a un costo menor. Con dos generaciones de chips en el mercado y alrededor de 600 clientes, su empresa se encuentra en la senda de evolucionar hacia la computación en la nube descentralizada.
Por su parte, Ghissassi destacó el enfoque de su empresa en transformar la administración pública en los Emiratos Árabes Unidos, un país que ostenta la mayor capacidad computacional per cápita del mundo. Con un ambicioso mandato que busca integrar procesos basados en IA en la interacción ciudadana, su meta es que la mitad de estas interacciones se realicen a través de agentes inteligentes en los próximos dos años.
La importancia de las capas en el desarrollo de IA
El desarrollo de la inteligencia artificial puede entenderse como un “pastel de cinco capas”, según Jensen Huang, CEO de Nvidia. En este contexto, las capas incluyen energía, chips, infraestructura, modelos y aplicaciones. A nivel de modelos, Ghissassi advirtió que solo unas pocas empresas podrían sostener la competencia debido a los elevados costos y a la rápida commoditización del mercado.
Las oportunidades para Europa no solo residen en el desarrollo de chips, sino también en la creación de aplicaciones que garanticen la soberanía de los datos. Ghissassi mencionó que, para las empresas y gobiernos, es crucial mantener el control sobre su información, evitando que secretos comerciales y know-how sean comprometidos al depender de proveedores externos.
A pesar de tener fortalezas en el sector de semiconductores, Europa enfrenta el reto de ser un importador neto de energía. Mientras el continente cuenta con una población de 440 millones que se beneficiaría de la IA, el enfoque cultural hacia la compra de tecnología de startups aún es débil, lo que afecta la creación de un ciclo de crecimiento similar al estadounidense.
Del Maffeo concluyó que Europa debe concentrarse en crear valor en lugar de limitarse a consumir servicios. “Crear valor significa construir una economía próspera”, advirtió, señalando la necesidad de reorientar el enfoque para no perder una oportunidad crucial que podría debilitar las economías de la región.
