La empresa de movilidad inDrive ha iniciado una asociación estratégica con Pony.ai, una firma china especializada en conducción autónoma, y Nvidia, gigante tecnológico conocido por sus innovaciones en inteligencia artificial. Este acuerdo busca iniciar pruebas de robotaxis en Kazajistán, programadas para comenzar en la primera mitad de 2027. Esta colaboración subraya el creciente interés por la tecnología de conducción autónoma fuera de los mercados establecidos en Estados Unidos y China.
Según Yuri Misnik, CTO de inDrive, las pruebas se llevarán a cabo inicialmente en la capital kazaja, Astana, donde se contará con un operador de seguridad en los vehículos para posteriormente avanzar hacia un servicio completamente autónomo. En este contexto, Pony.ai proporcionará su modelo Gen-7 de robotaxi, que será integrado en la plataforma de inDrive, mientras que Nvidia suministrará su tecnología de inteligencia artificial, incluyendo la plataforma Hyperion y el sistema de seguridad Halos.
El movimiento de inDrive hacia los robotaxis se produce en un momento en que diversas compañías de transporte han comenzado a explorar esta área. Por ejemplo, Uber anunció recientemente planes para probar los robotaxis de Pony.ai en Londres, además de colaborar con la startup británica Wayve para ofrecer viajes autónomos supervisados. Este enfoque resalta la competencia en el sector del transporte no solo en Kazajistán, sino también a escala mundial.
La propuesta de inDrive coincide con la creciente demanda de servicios de movilidad asequibles, un principio que la empresa ha aplicado en su modelo de negocio. «Nuestro enfoque es ligero en capital por diseño», expresó Misnik, enfatizando la importancia de colaborar con diferentes socios en varios mercados para mejorar la experiencia del cliente.
Oportunidades de prueba en climas desafiantes
La elección de Kazajistán como escenario de prueba es significativa. Con inviernos severos que impactan en la conducción, Astana ofrece un campo valioso para evaluar la tecnología de conducción autónoma en condiciones difíciles. «Iniciar operaciones en este entorno nos permitirá obtener información clave sobre la movilidad autónoma en lugares que enfrentan desafíos similares», comentó Arsen Tomsky, fundador y CEO de inDrive.
Adicionalmente, el sector de robotaxis está en expansión y Pony.ai tiene objetivos ambiciosos: espera tener más de 3,500 unidades operativas en más de 20 ciudades en todo el mundo para finales de 2026. Hasta ahora, había alcanzado una flota de 1,975 vehículos a finales de junio. Esta expansión resalta la intención de la compañía de diversificar su presencia más allá de China.
Kazajistán, que ha anunciado planes para lanzar servicios de taxis autónomos en 2027, se une a la tendencia que actualmente ve a muchos países explorando la regulación y testeo de vehículos autónomos en sus infraestructuras. Recientemente, el país también introdujo regulaciones específicas para permitir pruebas de estos vehículos en carreteras públicas.
Mientras tanto, inDrive no solo se enfoca en Kazajistán; también ha firmado un acuerdo con la empresa saudí AI Driver para evaluar la implementación de vehículos autónomos en Riad, señalando su interés por explorar otros mercados que ofrezcan un entorno regulatorio favorable para la movilidad autónoma.
Con operaciones en más de 1,200 ciudades en 47 países, inDrive continúa expandiendo su alcance más allá del transporte de pasajeros, incursionando en áreas como entrega, transporte interurbano y servicios financieros. La implementación de esta nueva tecnología en su plataforma podría significar un cambio significativo en el futuro de la movilidad en mercados emergentes.
