El servicio ferroviario en la línea de alta velocidad que conecta Madrid y Barcelona ha enfrentado complicaciones significativas debido a un incendio ocurrido en la tarde del lunes, que afectó a un tren AVE de Renfe en el tramo entre Calatayud y Zaragoza. El incendio, cuyas causas se están investigando, provocó la detención de la máquina trasera del tren, generando efectos colaterales en un amplio número de usuarios.
Aproximadamente 20,000 pasajeros experimentaron alteraciones en sus planes de viaje, con trenes detenidos en varias estaciones clave, incluyendo Guadalajara, Calatayud, Zaragoza y Lleida. Asimismo, la interrupción del servicio también impactó las salidas desde Madrid-Atocha y Barcelona-Sants, exacerbando las quejas en redes sociales por la falta de información y los desafíos para contactar a la compañía.
El gestor de la infraestructura Adif ha confirmado que, aunque la mayor parte de la línea está operativa, en la sección afectada por el incendio solo se puede circular por una vía, lo que ha conllevado a limitaciones temporales de velocidad. En ciertos tramos, los trenes están siendo operados a una velocidad máxima de 80 kilómetros por hora, avanzando en “marchas a la vista” mientras se llevan a cabo las labores de limpieza y reparación.
Medidas Adoptadas por Renfe
Ante la situación, Renfe ha solicitado a sus clientes que revisen el estado de sus trenes y ha puesto en marcha una política de cambios y anulaciones sin coste alguno. Las modificaciones de horarios e itinerarios son parte de las medidas tomadas para mitigar el impacto del incidente. Se han agrupado varias circulaciones para optimizar el flujo de pasajeros y facilitar la atención a quienes han visto sus planes alterados.
- El AVE 3052 Barcelona-Madrid ha salido más tarde, acoplado al tren 3252.
- El AVE 3061 Madrid-Barcelona ha circulado junto al AVE 3063, ajustando su horario.
- El AVE 3071 Madrid-Barcelona se ha incorporado al tren 3081.
Además, otros trenes han sufrido ajustes en sus horarios a lo largo de la mañana, incluyendo variaciones en las salidas desde Barcelona y Madrid, con demoras de hasta una hora en algunos casos. Estos cambios representan un esfuerzo por parte de la compañía para mantener alguna forma de normalidad en medio de la situación.
La necesidad de redistribuir recursos también ha llevado a la supresión de servicios asociados a Alta Velocidad que conectan otras regiones, como Navarra y La Rioja. Los pasajeros del tren Logroño-Castejón han sido reubicados en alternativas regionales, mientras que los que viajaban en el tren Pamplona-Madrid han enfrentado un proceso similar para llegar a su destino.
A medida que avanzan las investigaciones sobre el incendio y se trabaja en la recuperación de la normalidad en la línea de alta velocidad, los usuarios continúan expresando su preocupación por la situación y por la disponibilidad de información oportuna sobre sus viajes. Renfe, por su parte, asegura que mantendrá comunicado a los viajeros a través de mensajes SMS y correos electrónicos, en función de sus reservas.
